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Adrián Álvarez Arencibia lleva 18 años en prision. Ingresó cuando tenía 18 años de edad a cumplir una condena de 30 por "terrorismo" y "espionaje". Ahora tiene 36 años y durante el tiempo que lleva encerrado no ha tenido visitas ni atención familiar. En este momento la madre de otro prisionero político, Camilo Pérez Villanueva, es quien le brinda el mismo apoyo que a su hijo. Está recluido en el Combinado del Este, en La Habana.
Su residencia es en Avenida 93 #4601, Reparto Bent Tree, Bauta, Provincia Habana.

 

Niegan atención médica a prisionero político en Combinado del Este

(LA HABANA/CUBA/4 de enero/Puenteinfocubamiami.org)- El prisionero político Adrián Álvarez Arencibia continúa siendo objeto de maltratos y hostigamiento por miembros de la guarnición del penal Combinado del Este- informó el ex prisionero político Camilo Pérez Villanueva, editor del Boletín "La Patria Libre", órgano oficial del Presidio Político Pedro Luis Boitel en Cuba.

En una nota sacada de forma clandestina del Combinado del Este, a mediados de diciembre último, Álvarez Arencibia informó que la dirección del penal del Combinado del Este le niega sistemáticamente atención médica adecuada ya que padece de glaucoma severa, gastritis crónica, problemas en la piel, entre otros- terminó diciendo Pérez Villanueva en conversación telefónica desde la Habana con el Puente Informativo Cuba Miami.

Adrián Álvarez Arencibia fue arrestado en junio de 1985 y condenado a 30 años de prisión, por "supuestos" delitos contra la Seguridad del Estado Cubano y espionaje.

Reportó desde la Habana para el Puente Informativo Cuba Miami y Net For Cuba International Camilo Pérez Villanueva, ex preso político y Editor del Boletín "La Patria Libre", órgano oficial del Presidio Político Pedro Luis Boite en Cuba.

EL BARBARISMO EN LAS CÁRCELES, DE SIGLOS PASADOS, NO QUEDÓ EN LA HISTORIA PORQUE SE NOS PRESENTA HOY CON NUEVOS ROSTROS

Para bien de la humanidad el mundo aceptó, y acepta, que para disminuir los delitos se tiene que tomar como máxima la suavidad del castigo al delincuente. Esta decisión, universalmente reconocida, irradiaba su luz a todos los rincones barriendo las sombras que siglos tras siglos ahogaron las cárceles y sus prisioneros con códigos crueles; códigos de barbarismo. En muchos lugares de Europa -también en Estados Unidos de América- se sintieron los efectos positivos de esa máxima que beneficiaba al delincuente. Célebres escritores con sus obras humanistas y esclarecedoras hicieron que muchos gobiernos se preocuparan por sus leyes penales y las revisaran para humanizar el castigo al delincuente. Esos sabios, que abogaron por los derechos de toda la humanidad, liberaron, con sus pensamientos, el estancamiento de la razón en la que estaban inmersos los legisladores de la época, quienes fueron iluminados por esta nueva experiencia civilizadora.

Las cárceles de Europa fueron visitadas por destacadas personalidades que, guiados por su filantropía, pusieron al descubierto los horrores y los castigos inhumanos a los que estaban sometidos los prisioneros; hasta allá fueron en busca de soluciones para mejorar la suerte del castigado y hacer las cárceles menos pavorosas para los que tenían que habitarlas y que no corrompieran al prisionero convirtiéndolo en un ente socialmente peligroso. Gracias a estos generosos hombres y la obra que nos legaron (ejemplos de ellos merecen ser citados a Howard, Bentham, Beccaria y Pastoret) hemos podido conocer que hasta sus inicios en tan humanas obras nunca antes se le había prestado la debida atención a los presos, a sus condiciones de vida, porque hasta ese entonces se encontraban bajo leyes de barbarismo y maltratados por alcaides y verdugos. Ellos propusieron en su recorrido por Europa que las cárceles tenían que mejorarse y que el condenado no podía ser arrojado en ellas y abandonado a su suerte.

Howard, al dar su testimonio, su relato y los resultados del trabajo que hizo en su recorrido por las cárceles, logró sensibilizar a los hombres de gobierno, que hasta ese entonces no se preocupaban por las cárceles, con arquitectura técnicamente contraria a la idea con que fueron edificadas; cárceles que atentaban contra la salud del prisionero; cárceles que no disciplinaban sino que pervertían y corrompían al preso. La humanidad reconocerá por siempre la obra de Howard pues gracias a su propuesta fueron erigidos nuevos edificios que remediaran los males por los que atravesaban los presos en viejas cárceles; propuso que sus construcciones debían ser en lugares fuera de la ciudad, que estuvieran mejor ventiladas y dispusieran de hospitales. Pidió que las habitaciones para el preso tenían que ser limpias e higiénicas; que se le brindara ropa y comida al preso y que los gobiernos tenían que cuidar de ellos y darles buen trato. Paralelamente a esto indicó que era deber de la sociedad asegurarle al preso ropa suficiente y alimentos en abundancia sin que se causara algún gravamen a la sociedad -es de suponerse que no debe existir obligatoriedad sobre el pueblo. Planteó la introducción del trabajo en las cárceles para que con el producto se cubrieran los gastos; aconsejó que los presos debían recibir instrucción religiosa. De todo esto concluyó, infaliblemente, que solo así podría ponerse fin a la propagación del crimen y salvar al delincuente para devolverlo como un ente útil socialmente.

La humanidad conoció también la filantropía de Napoleón, que a pesar de que fue universalmente reconocido su sistema como un sistema despótico, mejoró las leyes penales; sus códigos penales se adoptaron en muchos lugares del imperio francés, mandado por él, hombre ilustrado en cuanto a las cárceles; estos códigos contribuyeron a mejorar la suerte del castigado.

Además del código penal napoleónico podemos destacar el respeto que Napoleón sentía y profesó por el individuo y su seguridad; en las profundas meditaciones que hizo por mejorar las cárceles y la suerte del prisionero podemos destacar que cuando Napoleón ascendió al consulado, en las cárceles de estado existían 9000 presos y al tiempo de su caída no excedían los 250 presos; esto fue un logro para la época pero la aristocracia lo calumniaba por sus principios liberales.

A las cárceles de Francia, en aquel entonces, le faltaban muchos elementos que perfeccionar para llegar a la plenitud de la modernización en la que estaban enfrascados Inglaterra y los Estados Unidos, quienes contaban con las mejores cárceles de dicha época y que en sus investigaciones luchaban por mostrarlas al mundo como excelencias en comparación con el resto de las cárceles modernas del mundo de hoy civilizado. Inglaterra reconocía que los métodos de tratar al delincuente eran métodos antiguos, de barbarismo; eran métodos retrógrados a los que había que remover definitivamente.

En cuanto a Estados Unidos es conocido que poseían las cárceles más perfectas hasta ese entonces conocidas y los mejores modelos en seguridad, arquitectura, organización, disciplina, salud, ventilación, etc.; poseían, y poseen, la virtud de ofrecer su tierra para dar asilo y refugio a las almas perdidas y es de hecho el lugar de este mundo donde los criminales hallan mejor compasión y justicia al ser condenados.

Un viajero que tuvo la oportunidad de relatar y describir las cárceles de Estados Unidos definió, entre otras cosas, que aquellas cárceles eran ejemplos para toda nación civilizada; eran seguras para eliminar las causas de delitos y corrupciones nacidos de la ociosidad y que el preso conocía sus derechos y conoció que el único objeto que se proponía la legislación era mejorar las costumbres del preso para regresarlo como un hombre nuevo a la sociedad, a su familia.

Con esta breve reseña histórica sobre lo acontecido en épocas pasadas, en las cárceles de Europa y Norte América, para modernizar las cárceles, las leyes y códigos penales, y los sistemas penitenciarios, el Presidio Político Pedro Luis Boitel, da inicio a un tema tan importante como el del "Barbarismo" en las cárceles cubanas y su nuevo rostro en el periodo de la tiranía comunista y antidemocrática que ha tenido que soportar la nación cubana, nuestra patria, la patria de todos.


BARBARISMO

Las primeras señales de barbarismo, en las cárceles cubanas, no se encuentran, ni podemos encontrarlas, en épocas precolombinas ni la historia ni la arqueología nos ofrece siquiera prueba de que nuestros indios tuvieran algún tipo de cautiverio entre ellos. En Cuba existían, y eso es archiconocido, tres grupos de indios distribuidos en la Isla; eran cien mil indios. Los tainos eran los más avanzados, eran agricultores y artesanos. Es cierto que entre los miembros de esta comunidad habían surgido diferencias sociales pero eran solo el inicio de la jerarquización, no se arrojan evidencias de que practicaban algún tipo de barbarismo los jerarcas sobre el resto de la comunidad.

Los pretaínos es el segundo grupo de indios, se dedicaban a la caza y a la pesca, fabricaban sus aldeas en las costas y a orillas de los ríos, tampoco había entre ellos cautiverio ni práctica de barbarismo.

El tercer grupo, los guanahatabeyes, eran los mas antiguos y atrasados y aunque eran recolectores y vivían en cuevas se desconoce de que hayan sido bárbaros y violentos. No eran, ninguno de los grupos, beligerantes ni se hacían cautivos, ni prisioneros entre los grupos.

No, no es aquí donde se dieron las primeras señales de barbarismo porque los indios no tenían esa cultura, tampoco tenían ninguna forma de aprisionar ni encarcelar para aplicar algún tipo de barbarismo sobre sus semejantes.

¿Podemos definir la conquista como el inicio del Barbarismo en Cuba y las primeras formas de cautiverio para los habitantes de la Isla?

Creo que sí y veremos por qué:

Sabemos que los conquistadores necesitaban mano de obra. Al repartirse las tierras, los indios pasaban a ser propiedad del conquistador, los sometían a trabajos muy duros y los trataban despiadadamente. Estos si evidencian señales de barbarismos, señales de cautiverio. Por esta razón los indios morían e incluso hasta se suicidaban para no sufrir aquella explotación.

Los indios fueron empleados para trabajos forzados cuando los conquistadores comenzaron a construir sus casas de piedra y otros edificios, como fortalezas y castillos. Con la violencia, por una parte y el asesinato y las enfermedades, por la otra, contra los indios, se iban extinguiendo y los conquistadores se vieron obligados a sustituirlos por esclavos africanos, tratados no menos violenta y bárbaramente: eran metidos en barcos y amontonados unos encima de los otros para hacer grandes travesías por el océano hasta que llegaban a América para ser vendidos. Cuba participó también de esta compra; los colonizadores hacían trabajar sin descanso a estos esclavos secuestrados de África; se les daba poco alimento; los mantenían casi desnudos; los castigaban cruelmente; los encadenaban con grilletes en las piernas; eran encerrados por muchos días y también los ponían en cepos. Así eran torturados y reprimidos cuando se resistían a trabajar; cuando se rebelaban o escapaban.

Es curioso darnos cuenta que durante el periodo de descubrimiento, de conquista y esclavitud la historia no haga referencia alguna a cárceles y prisiones; es obvio que el barbarismo imperó en una gama de colores prescindiendo de cárceles y prisiones durante mucho tiempo, pero en cualquier forma que se presentó, en Cuba, no dejó de ser lo que fue, sencillamente barbarismo.

Los esclavos fueron maltratados bárbaramente durante siglos, los perseguían con perros; eran golpeados. Con tanto desespero, los esclavos, se mutilaban para no volver al trabajo. Estas otras señales de barbarismo tampoco sucedían en las cárceles porque estos hechos se realizaban bajo leyes de esclavitud. No sabemos con certeza que haya cárceles edificadas para esa época pero tampoco era necesario edificarlas por las leyes crueles y bárbaras del esclavista sobre el esclavo, que no era clasificado como humano.

Así transcurría la historia cubana, plagada de fenómenos, conclusiones y cambios sociales que en bárbara represión los gobernantes de la colonia trataban de sofocar pero no encontramos datos; no encontramos información de que se haya relatado algo de las prisiones cubanas oficialmente. La mas notable fecha que hace alguna referencia descriptiva y relato es la de 1830-1850 cuando los esclavos fueron sometidos a la máxima expresión de barbarismo y mayores abusos hacia 1843 que se organizó una horrenda matanza de esclavos, mestizos libres y negros. Este crimen se conoce hasta hoy como la "Escalera", donde eran torturados brutalmente para obligarlos a confesar; los condenaban a muerte y eran ejecutados; otros morían por el maltrato que se les daba en las prisiones y muchos eran encarcelados para cumplir largas condenas en prisión. Entre los condenados a muerte podemos citar al poeta Gabriel de la Concepción Valdés, Plácido, que fue ejecutado en 1844.

Tal vez esté equivocado pero no fue hasta 1869 que alguien pudo escribir y relatar sobre las prisiones; alguien humanista que por su filantropía fue condenado a trabajos forzados apenas siendo un niño y con un grillete en un pie. El fue nuestro máximo pensador; el es nuestro Martí.

Otras señales de barbarismo, en la historia de cárceles y prisiones, en Cuba, tuvieron lugar a la llegada del gobernador y capitán general Valeriano Weyler que en represión contra el campesino dictó la ley de Reconcentración y convirtió pueblos y ciudades en prisiones que custodiaban con guardias colonialistas. A consecuencia de este barbarismo murieron, en toda Cuba, alrededor de trescientas mil personas, etc...

Al surgimiento de la república aún no se habían proyectado nuevos sistema carcelarios ni nuevas edificaciones con este Fin. Después de 1906 se empezaron a dar fenómenos sociales en la incipiente República que recién comenzaba. Los gobiernos reprimían y encarcelaban hasta que en la década del 30, durante el Machadato, comienzan a publicarse, en la prensa, artículos denuncia sobre abusos y barbarismos cometidos en cárceles como "El Príncipe" y Presidio Modelo, donde hubo 500 asesinatos. Podemos considerar que el Presidio Modelo fue la prisión más moderna de la época que fue edificada en el transcurso de la República hasta su fecha. El mismo propósito de Machado, "el confinamiento", era el mismo que después tuvo Batista con esa prisión edificada a más de 100 kilómetros al sur de Cuba; era el mismo propósito para lo que la destinó la tiranía de Castro a su triunfo, "en venganza a lo que hicieron con él", hasta que ideó un programa de "construcción masiva" de cárceles que plagaron toda la isla y que hasta hoy continúa construyéndolas demostrando así al mundo que su programa es evidentemente represivo y bárbaro.


NUEVOS ROSTROS DE BARBARISMO

La construcción masiva de prisiones, en Cuba, desde las primeras décadas de la tiranía no podemos valorarlas, de hecho, como un programa progresista que sustituyera un antiguo sistema arquitectónico de prisiones por uno mas civilizado y materno; la construcción de nuevas prisiones respondía a un solo objetivo: preparar la Isla y convertirla en un campo de concentración preludiando las sucesivas olas represivas por las que atraviesa un pueblo víctima de las utopías, el engaño y las mentiras de un sistema social retrógrado y militarista que en el periodo 1961-1970, por solo citar, malgastó más de 2315 millones de dólares en su maquinaria bélica convirtiéndose así en el tercer país más poderoso militarmente de Latinoamérica. ¿Qué es la construcción masiva de prisiones paralelamente a los gastos militares excesivos? No existe otra respuesta: "nuevos rostros de barbarismo" para las cárceles y prisiones modernas destinadas a un pueblo reprimido, además, militarmente. Nunca antes, en la historia penal cubana, se dispararon los gráficos delictivos en un índice tan aterrador como ha sucedido desde la instauración de la tiranía de Castro en 1959. La población penal es asombrosa, las cárceles permanecen abarrotadas, los delitos no se erradican y el código penal se renueva constantemente porque a diario nacen nuevas tipicidades de delitos. Mientras tanto el gobierno y las autoridades arremeten contra un fantasma inexistente: el delito y en su furia por prevenirlo descargan todo sus excesivos recursos policiales contra un pueblo que si existe y es real; es el que vive en las prisiones; es el que vive reconcentrado en pueblos y ciudades, como en tiempos de Valeriano Weyler, bajo estricta vigilancia, represión y obligatoriedades sociales que cumplen bajo amenazas y con voluntariedad fingida. ¿Es la tiranía inocente de los delitos que comete el pueblo? ¿Es el pueblo culpable de los delitos que comete? ¿Son los delitos, los delincuentes y criminales algo meramente aislados del pueblo? ¿Si es así, por qué tanta delincuencia, tanto crimen y tantas prisiones construidas y otras nuevas más sofisticadas, ultramodernas y tecnificadas por construir? ¿Es culpable el supuesto bloqueo al que tanto alude el señor Castro? Tengo la clara convicción de que el fanatismo antidemocrático de la tiranía no está exento de culpa en todo este fenómeno del nuevo rostro de barbarismo en las cárceles y prisiones de Cuba.

El confinamiento para el que estaba destinado el Presidio Modelo, de Isla de Pinos, no difiere ni se desprende del propósito para el que están destinadas todas y cada una de las cárceles y prisiones construidas, como ya dije, masivamente por la tiranía de Castro. Si bien aquella era un martirio y una crueldad para las familias de los presos, confinados, que hacían grandes esfuerzos en tan complicada travesía para llegar a Isla de Pinos, desde los diferentes puntos de Cuba, éstas actuales tienen el mismo espíritu y alma, el confinamiento. El malestar que se les causó a aquellas familias, con el Presidio Modelo, no se remedió con la construcción, relativamente, al centro de la Isla de una prisión como la llamada: "Prisión Especial la 26" a la que estamos destinados presos de todas las provincias del país para ser ultrajados y maltratados física, síquica, moral y espiritualmente; el malestar que le causan a nuestras familias no se limita a dicha prisión, inaugurada por emergencia en 1991 e ideada, planeada, diseñada y edificada finalmente para el confinamiento como otrora lo fue el Presidio Modelo, sino que se extiende a todas por igual. En las prisiones de la región oriental hubo y hay presos del Centro y Occidente del país; en las prisiones del Centro hubo y hay presos del Oriente y Occidente; en las prisiones del Occidente hubo y hay presos del Centro y del Oriente del país. Este estado de confinamiento al preso trae consigo el maltrato permanente y una carga insoportable sobre nuestras familias que viajan de un extremo a otro del país sin disponer de medios de transporte alguno que haga más asequibles, para todos, prisiones edificadas en recónditos lugares. Cuando Howard, en su civilizadora obra, propuso que se edificaran prisiones fuera de ciudades tenía en su idea un marcado humanismo: que se le brindara salud e higiene al condenado. El ideal de Howard fue utilizado por tiranías y dictaduras como la de Machado, Batista y Fidel para desafiar a los Derechos Humanos en flagrante violación de los derechos civiles del pueblo; de los derechos del condenado. Fidel Castro, hombre misantrópico, que con sus errores históricos intencionados entorpece la memoria y la filantropía de eminentes hombres como Bentham, Beccaria y Pastoret, que juntos a Howard lograron hacer que los gobiernos mejoraran sus sistemas carcelarios y la suerte del condenado, no ha podido demostrar que sus prisiones son las mejores del mundo porque para ellos tendría que enfrentar el compromiso histórico de permitir que se haga el relato de ellas para el mundo que hasta hoy permanece en expectativas. Es oportuno entonces denominar el realismo actual del confinamiento que nos impone la tiranía comunista a los condenados y la reconcentración de nuestras familias y del pueblo, en general, como un "Nuevo Rostro de Barbarismo" en el sistema carcelario cubano.

Adrián Álvarez Arencibia AAA Oct. 25/03

 

Recuerda preso político ejemplo de Mario Chanes de Armas

LA HABANA, 27 de septiembre (www.cubanet.org) - Adrián Álvarez Arencibia ingresó al presidio político cuando tenía 18 años de edad, con una condena de 30. Ahora tiene 36 años y durante los que lleva encerrado no ha tenido visitas ni atención familiar. En este momento la madre de otro prisionero político le brinda el mismo apoyo que a su hijo.

Chanes de Armas aún estaba preso cuando Álvarez Arencibia entró a presidio; no se conocieron, pero la actitud del primero se ganó la admiración del joven.

Mario Chanes de Armas es el prisionero político que ha permanecido encarcelado por más tiempo en el mundo. Fue liberado cuando faltaban solamente unas horas para cumplir treinta años en prisión.

Este año Adrián supo de Mario por una carta que le envió al Combinado del Este la organización Plantados hasta la Libertad y la Democracia en Cuba, que desde el exilio ayuda a los presos políticos cubanos, y decidió escribirle a Mario Chanes.

La carta de Adrián a Mario revive instantes del presidio Político Histórico que no deben ser olvidados. Con permiso de ambos, a quienes les hacemos llegar el respeto y la admiración de los periodistas independientes, damos a conocer una parte de la referida carta.

"Esta carta ha sido tan estimulante que la consideré como mi carta de libertad; como el documento que me hace libre eternamente ante la tiranía y ante el tirano; es un documento significativamente histórico para mí.

"Mis deseos de conocerlo permanecen en mí desde l987 cuando ustedes estuvieron aquí, en el edificio número uno. Desde aquel entonces guardo la esperanza de que algún día pueda abrazarlo fraternalmente. Siempre nos separaban sólo metros de distancia, pero a ustedes los tenían estrictamente incomunicados; siempre me dieron algunas actividades los políticos del sur, como mensajero internamente en el edificio y con los demás edificios para recoger algunos boletines, como el AURORA y el DISIDENTE, que se hacían aquí en el Combinado, pero nunca tuve la suerte de encontrarme con usted para saludarlo. Participé además en la misión de rescatar algunas de sus pertenencias cuando los llevaron por la fuerza para el edificio número tres después del escándalo de los micrófonos ocultos que ustedes descubrieron. La misión consistía en vigilar a los oficiales del G-2 durante el día a través de los balaustres... viendo cómo rompían todas las pertenencias y objetos manufacturados por ustedes y los tiraban en latones para finalmente destinarlos a un crematorio. Nosotros penetrábamos y rescatábamos lo que podíamos y se lo entregábamos a los políticos del sur, quienes se encargaban de hacérselos llegar.

"Nunca supe si esas cosas les llegaron, pues siempre me movían arbitrariamente de un lugar para otro, mayormente al rectángulo de la muerte.

"Me hubiera gustado haber sido yo el encargado de ir al edificio tres para así conocerte, pero no fue así.

"Hoy, después de tanto tiempo, soy sorprendido por la carta de ustedes, y precisamente encabezada por tu firma.

"No creo que el tiempo que he esperado haya sido en vano porque mis sueños se están haciendo reales y objetivos y estoy convencido que muy pronto podré abrazarte ".

Al finalizar, Álvarez Arencibia envía a Plantados su saludo y el de Camilo Pérez Villanueva, en nombre del Presidio Político "Pedro Luis Boitel"