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ARTICULOS


Clara Chepe y Oscar


Oscar y Miriam Leiva

Síntesis biográficos de Oscar Manuel Espinosa Chepe

Nació el 29 de noviembre de 1940. Edad: 63 años.
Hijo de Oscar Espinosa y Clara Chepe. Natural de Cienfuegos.
Casado con Miriam Luisa Leiva Viamonte.

Economista y periodista independiente. Socialdemócrata. Ha apoyado el movimiento Todos Unidos. Es firmante y entusiasta promotor del "Proyecto Varela". No ha sido miembro de ningún grupo, partido u organización dentro o fuera de Cuba.

Detenido el 19 de marzo del 2003, luego de 10 horas de registro en su pequeño apartamento por alrededor de 8 oficiales de la policía política, y un operativo policial desproporcionado afuera. No tenía nada escondido. Todo se podía ver a simple vista, pero movieron hasta el último libro. Confiscaron todo lo que quisieron, como una laptop, un equipo de fax comprado a la empresa cubana ETECSA.
El 3 de abril del 2003, en juicio sumario de unas 20 horas, la fiscal pidió 20 años de cárcel, que fue ratificada hasta la instancia de tribunal supremo.

Aboga por la reconciliación entre los cubanos. Destaca la importancia de lograr el entendimiento y colaboración entre los hermanos dentro y fuera de la Isla. No apoya el EMBARGO de Estados Unidos, por considerar que constituye la coartada del Gobierno cubano para justificar la crisis económica, política y social que padece el pueblo de Cuba. Los regímenes totalitarios necesitan un enemigo externo a quien culpar de todo. Pone de ejemplo "la política de tendido de puentes" promovida por Willy Brandt, Bruno Kreisky, Olof Palme, etc, en la década de 1970 respecto a los entonces "países socialistas de Europa del Este", que considera contribuyó a crear las bases para los cambios de finales de los 80. Aboga por el levantamiento de las restricciones a los norteamericanos para viajar a Cuba, no obstante, fue sentenciado a 20 años de prisión por apoyar la 'Ley Helms-Burton', dentro de la acusación de Actos contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado e Infracciones Penales de la Ley 88 de 1999".

Sus ensayos y artículos sobre la situación económica cubana están basados en datos y cifras oficiales del Gobierno de Cuba aparecidas en los periódicos nacionales, el Anuario Estadístico emitido por la Oficina Nacional de Estadísticas; informes de la CEPAL, FAO, PMA, etc., y otras publicaciones de prestigio internacional, que toman como fuente básicamente los datos aportados por el gobierno cubano.

Sus artículos han sido publicados en periódicos y revistas de diversas partes del mundo; Cubanet, Encuentro de la Cultura Cubana; revista de la Fundación Hispanocubana, etc. Siempre se propuso ser objetivo, veraz y constructivo, con propuestas de cambios con vistas a contribuir a sacar a Cuba de la crisis y lograr la democracia. Colaboró mucho tiempo con Reporteros sin Fronteras.

Es miembro de la Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling. Tenía a su cargo la Sección Económica de la Revista DE CUBA, cuyos dos únicos números publicados enfurecieron al gobierno.
Durante alrededor de 5 años mantuvo en Radio Martí, una sección semanal: "Charlando con Chepe" en el Programa "Las Noticias como Son", de amplia audiencia dentro y fuera de Cuba. Además participó en muchos otros programas de esa estación. Consideraba que ese era el medio que nos permite trasmitir a los cubanos, especialmente dentro de Cuba, nuestras ideas. NUNCA RECIBIÓ DINERO POR ESAS COLABORACIONES.

Su familia reside en Calle 39-A #4212 apto. 3, entre 42 y 44, Playa, Ciudad Habana.

Está ingresado el Hospital Militar Carlos J. Finlay, en La Habana.

ARTICULOS:

Resultado citación judicial a Oscar Espinosa Chepe
El economista Oscar Espinosa agradece la solidaridad de España tras su "sorprendente" liberación
RSF celebra la liberación del periodista Oscar Espinosa Chepe
Madre de preso político pide ayuda para hijo a Cumbre Iberoamericana
Ruegan al Papa, al Rey, a Mandela y a Annan que intercedan por un preso político cubano muy enfermo
La esposa de disidente cubano pide su "urgente" liberación por motivos de salud
SOMETIDOS A CONDICIONES EXTREMADAMENTE SEVERAS

Madre de disidente preso pide intercesión a participantes Cumbre
Envía carta a jefes de estado la madre de Chepe
Carta imposible de enviar
LLAMAMIENTO PARA SALVAR LA VIDA DE OSCAR ESPINOSA CHEPE
Diagnostican cáncer a Oscar Espinosa Chepe

Declaraciones desde La Habana de la madre del preso político Oscar Espinosa Chepe
Madre de Espinosa dice que médicos "contribuyen a muerte" su hijo
Visita a oscar espinosa chepe
Envía carta la madre de Chepe a los jefes de estado iberoamericanos
¿Quién escribe por Chepe?

Seis meses después
Incertidumbre sobre la vida de Oscar Espinosa Chepe

Muerte lenta a corto plazo
Señalan familiares de Chepe necesidad de que salga del país
Retiraron los psicofármacos a Espinosa Chepe
Administran psicofármacos a Oscar Espinosa Chepe
Familiares de opositor enfermo logran visitarlo

Trasladado Chepe a hospital militar de La Habana

Un preso político en estado crítico
Oscar Espinosa Chepe de nuevo en hospital sin condiciones
Espinosa Chepe en la "antesala de la muerte" de Boniatico
Pide solidaridad la madre de Oscar Espinosa Chepe
Empeora la salud de Oscar Espinosa Chepe
Carta al Papa de la madre de Espinosa Chepe
Sigue deteriorándose la salud de Oscar Espinosa Chepe
Continúa sin asistencia médica Oscar Espinosa Chepe
Se deteriora aceleradamente la salud de Oscar Espinosa Chepe
La tortura en Cuba
Veinte horas de juicio sumario

Causa #11 : Documento de Sentencia
Otros sentenciados en esta causa: Marcelo Lopez Bañobre, Osvaldo Alfonso Valdés, Héctor Palacios Ruiz, Héctor F. Maseda Gutiérrez y Marcelo Cano Rodríguez.

 

Resultado citación judicial a Oscar Espinosa Chepe
Por Miriam Leiva

28 de febrero de 2006

La Habana – www.PayoLibre.com – Oscar Espinosa Chepe fue atendido por la Dra. Sandra Méndez, juez de ejecución, Presidenta del Tribunal Municipal de Playa, Ciudad de La Habana

Para el Acto de Comparecencia. La Jueza le dijo:

- La citación se repetirá según las circunstancias

- El está con Licencia Extrapenal por motivos de salud y si se comprueba que ha mejorado, volverá a prisión

- Estará controlado por los "factores políticos" del Barrio (Partido y Juventud Comunista, Comité de Defensa de la Revolución, Asociación de Combatientes de la Revolución, Federación de Mujeres Cubanas, etc.), que están responsabilizados con informar periódicamente sobre su actitud social, y puede ser revocada la Licencia Extrapenal según lo que ellos informen.

- EL 6 DE MARZO PRÓXIMO, A LAS 8 P.M., se realizará la reunión para ser presentado a los FACTORES.

- NO PUEDE SALIR DE LA HABANA sin autorización de la Jueza y tiene que solicitar permiso con 72 horas de anticipación, para analizar si se le concede.

- NO PUEDE PERMUTAR su vivienda sin autorización de la Jueza.

- La Jueza se refirió a que debía incorporarse al trabajo, pero Oscar expuso que tiene 65 años de edad, y 37 años de trabajo acumulado, sin que pueda recibir retiro.

La jueza reconoció que en su caso no procede exigirle que trabaje (en un organismo del Estado).

- Será citado por la Jueza en otras oportunidades.

- MEDICO: Independientemente de que Oscar tenga especialista que lo atienda de sus enfermedades crónicas y comprobadas, debe tener seguimiento por el médico de la familia (del barrio, que no es especialista).

Como se puede apreciar en la planilla entregada a Oscar, el escribió "Considero injustas estas medidas y para nada legales".

Oscar planteó a la Jueza que él no tiene que ir a ninguna reunión de los "Factores", pues a él todos los vecinos del Barrio lo conocen, él reside en este lugar desde hace 40 años, y siempre ha mantenido una conducta decente y correcta. Además, él no es miembro de esas organizaciones.

Como se puede apreciar, se evidencia que puede ser llevado a prisión en cualquier momento a voluntad de acusaciones sin pruebas legales, arbitrarias, y sin tener en cuenta su salud, pues el gobierno conoce perfectamente que las enfermedades de Oscar Espinosa Chepe son crónicas. No tienen cura y que si se le priva de las condiciones actuales volverán a hacer crisis, poniendo en peligro su vida.

Oscar Espinosa Chepe tiene solicitada salida permanente de Cuba, para su dolor, pues el no quisiera tener que salir al exilio, pero no le queda otro remedio, desde hace un año, y el gobierno le priva de ese derecho universalmente reconocido, mientras trata de humillarlo y devolverlo a prisión.

A la reunión con la Jueza en el Tribunal Municipal de Playa no permitieron el acceso de la esposa de Oscar ni de varios diplomáticos presentes, quienes debieron permanecer afuera esperando. No obstante, Oscar señala que el trato de la Jueza fue correcto.

Oscar Espinosa Chepe agradece las preocupaciones y muestras de solidaridad recibidas desde Cuba y muchas partes del mundo.

Información brindada por Miriam Leiva, esposa de Oscar Espinosa Chepe.

El economista Oscar Espinosa agradece la solidaridad de España tras su "sorprendente" liberación

Europa Press

29 de noviembre de 2004.

El economista independiente Oscar Espinosa, liberado hoy junto a los también disidentes Margarito Broche y Marcelo López, aseguró que, a pesar de sus enfermedades está "bien y muy contento" por su "sorprendente" liberación, de la que sólo le informaron esta mañana al llegar a su casa tras permanecer un año en prisión. Además, mandó "un saludo" tanto al Gobierno como a la oposición española "por su solidaridad" con los presos políticos de Cuba.

"Me siento muy contento de estar en casa, de estar en la calle de nuevo (...) estoy bien, pero tengo problemas de salud graves por los que me han concedido una 'licencia extrapenal'", declaró Espinosa a Europa Press vía telefónica, reconociendo que su liberación ha sido "toda una sorpresa" que él mismo conoció sólo al llegar a su casa.

"Me dijeron que sólo iba a pasar por mi casa a saludar a mi esposa ya que me iban a trasladar desde el hospital militar Carlos J. Finlay -donde se encontraba desde agosto- al hospital de la cárcel Combinado del Este. Sin embargo, al llegar esta mañana a casa me dieron la noticia de la concesión de esta 'licencia extrapenal'", explicó.

"Quiero mandar saludos a España, tanto a los opositores como a los miembros del Gobierno, sin distinción entre izquierda y de derecha, porque se de su solidaridad con nosotros, incluso mostrada por gente relacionada con el Gobierno cubano (...) a todos ellos, un abrazo", expresó Espinosa.

El economista señaló también que "más de 20" presos políticos que fueron trasladados este fin de semana de distintas cárceles del interior hasta La Habana, "fueron sometidos el sábado a chequeos médicos en el Carlos J. Finlay", tras considerar "muy probable" que próximamente otros de sus compañeros sean liberados "por sufrir también problemas físicos muy serios o ser muy mayores".

Por su parte, la esposa de Espinosa, Miriam Leiva, informó de que en el último chequeo diagnosticaron a su marido nuevas enfermedades, entre las que se cuentan "cardiopatías y quistes en riñones y los pulmones", que se suman a las enfermedades que ya sufría, relacionadas con la hipertensión y sus problemas de hígado.

Según Leiva, el estado de su esposo "empeoró desde su traslado a la cárcel de Guantánamo cuando fue detenido en 2003". "Aislado de su familia, enfermo y sometido a torturas por estar encerrado durante las 24 horas con la luz encendida en una celda tapiada, no comía ni dormía y su estado de salud empeoró notablemente", narró.

"La familia presionó, recibió asistencia médica y fue trasladado a otras prisiones hasta que sufrió otra crisis en Santiago de Cuba y de allí lo devolvieron a La Habana, al hospital militar Carlos J. Finlay, donde con las visitas y cuidados de la familia mejoró su salud hasta hoy, cuando le dijeron que iba para el hospital combinado de máxima seguridad, aunque finalmente le liberaron", manifestó.

RSF celebra la liberación del periodista Oscar Espinosa Chepe

PARIS / 29 de Noviembre del 2004
(EUROPA PRESS)

Reporteros sin Fronteras (RSF) se congratuló hoy por la liberación de Oscar Espinosa Chepe, tras 20 meses de encarcelamiento y se mostró esperanzada en que próximamente salgan en libertad otros periodistas, entre ellos Raúl Rivero.

"Significa un inmenso alivio para la mujer y la madre de Oscar Espinosa Chepe que, sin tregua desde su detención, se han estado batiendo en el seno de las 'Damas de blanco', el grupo de las esposas de los disidentes detenidos", indicó la organización.

Asimismo, aprovechó para instar a las autoridades de La Habana a que liberen "al conjunto de los periodistas detenidos y pongan fin al monopolio estatal de la información". "La comunidad internacional tiene que continuar con su movilización para conseguir ese resultado. Esperamos que el reciente traslado de una decena de disidentes y seis periodistas, a la cárcel de Combinado del Este, en La Habana, sea una señal de su próxima liberación. Entre ellos figura Raúl Rivero. En total, todavía permanecen detenidos 25 periodistas en Cuba, la mayor cárcel del mundo para la información, después de China (26)", manifestó.

Oscar Espinosa Chepe ha salido hoy de la cárcel con una "autorización extra-penal", equivalente jurídico de la residencia vigilada, por razones de salud. El periodista ha asegurado que hasta el último momento no le informaron de su puesta en libertad. También precisó que se trataba de una libertad condicional, y que volverían a encarcelarle si reanudara sus actividades periodísticas. "Ahora lo que deseo es que sean liberados los otros disidentes, porque no han cometido ningún delito, y quiere mostrar mi agradecimiento a todos los que se han movilizado para nuestra liberación", precisó.

A finales de marzo de 2003, 27 periodistas y cerca de medio centenar de disidentes fueron detenidos y después condenados, en juicios sumarios, a penas que van de seis a 28 años cárcel, por "actos contra la independencia del Estado" o "contra la independencia y la economía de Cuba". De manera general, a los periodistas les acusaron de hacer el juego a Estados Unidos, publicando informaciones que ofrecían una visión diferente de la que daba la prensa oficial. A dos de ellos ya les concedieron una liberación extra-penal, en junio de 2004.


Madre de preso político pide ayuda para hijo a Cumbre Iberoamericana
www.adcuba.com / (EFE) 13 noviembre de 2004

La Habana – Clara Chepe, madre de Oscar Espinosa Chepe, uno de los 75 opositores cubanos encarcelados en la primavera de 2003, pidió a los mandatarios participantes en la próxima Cumbre Iberoamericana que intercedan por la liberación de su hijo.

En su mensaje, Clara Chepe, de 96 años, pide también a los participantes en la XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno se celebrará en Costa Rica el 19 y 20 de noviembre que "aboguen por la liberación de todos los prisioneros de conciencia y políticos de Cuba".

La madre del disidente condenado a 20 años de cárcel afirma que su hijo entró en la prisión el 19 de marzo de 2003 aquejado de muchas dolencias, la más grave de ellas cirrosis hepática, y que "no tiene la atención médica, condiciones de vida y alimentación adecuadas".

Espinosa Chepe, de 64 años, se encuentra actualmente internado en el hospital de la prisión de máxima seguridad Combinado del Este, en La Habana.

En marzo-abril de 2003, la justicia cubana sancionó con penas de entre 6 y hasta 28 años de cárcel a 75 disidentes, periodistas independientes y activistas de los derechos humanos, acusados de atentar contra la independencia del estado, conspirar con EEUU y socavar los principios de la revolución.

Hasta ahora, siete presos de ese grupo han sido liberados con licencias extra-penales, un permiso concedido por problemas graves de salud.

Ruegan al Papa, al Rey, a Mandela y a Annan que intercedan por un preso político cubano muy enfermo

La madre y la esposa del preso político cubano Oscar Espinosa Chepe -condenado a 20 años de cárcel en uno de los juicios sumarísimos que siguieron a la oleada represiva de marzo de 2003- han solicitado al Papa, a Nelson Mandela, al Rey Juan Carlos y a Kofi Annan, así como a varios gobiernos, que medien para conseguir la "liberación inmediata" de aquél, dado su precario estado de salud.

L D / (EFE)

21 de Septiembre del 2004

"La vida de Óscar Espinosa Chepe corre peligro, al complicarse progresivamente su deteriorado estado de salud sin que reciba la atención médica adecuada ni su familia tenga acceso a los médicos y al tratamiento que pueden estarle aplicando", afirman en la misiva Clara Chepe y Miriam Leiva, madre y esposa, respectivamente, de este economista independiente de 63 años condenado a 20 años de reclusión por los tribunales de la dictadura comunista cubana.

Espinosa se encuentra actualmente internado en el hospital de la prisión de máxima seguridad Combinado del Este (La Habana). Según refieren en su escrito Clara Chepe y Miriam Leiva, padece un cáncer de piel, cirrosis hepática, hipertensión arterial y hernia hiatal. Asimismo, tiene problemas prostáticos.

"Resulta indispensable la libertad inmediata de Óscar Espinosa Chepe, pues sus padecimientos se complican sin que cuente con (las) condiciones requeridas", agregan. Por ello, ruegan a los dignatarios receptores de la misiva que intercedan "para que Óscar pueda prolongar algo su vida o, al menos, vivir el poco tiempo que le queda en libertad".


La esposa de disidente cubano pide su "urgente" liberación por motivos de salud

LA HABANA/31 de Agosto del 2004/ (EUROPA PRESS)

Miriam Leiva, esposa del disidente cubano Oscar Espinosa Chepe, insistió hoy en la necesidad de liberar "urgentemente" y por motivos de salud a su marido, condenado a 20 años y encarcelado en una prisión de La Habana, ya que su estado continúa empeorando.

"Oscar continúa empeorando y deben liberarlo urgentemente para que reciba el tratamiento médico, la alimentación y la tranquilidad mínima necesaria para sus múltiples enfermedades, que evidentemente se están complicando sin que tengamos (los familiares) acceso siquiera a un médico", manifestó Leiva en un comunicado.

En este sentido, la esposa del economista cubano añade que el cambio "de actitud hostil a comportamiento normal" experimentado recientemente por las autoridades de la cárcel hacia su marido "no mejora la situación de Oscar Espinosa Chepe".

Espinosa Chepe, de 63 años de edad, padece trastornos hepáticos desde su entrada en prisión en abril de 2003. Su estado de salud empeora por su pérdida de apetito, diarreas, lesiones dermatológicas y coloración subictérica, según dijo su esposa. El disidente se encuentra ahora en el hospital de la prisión Combinado del Este, en La Habana, donde recibe visitas familiares de dos horas a la semana y disfruta de acceso a un teléfono.

Espinosa Chepe es uno de los 75 opositores cubanos condenados a largas penas de cárcel en la primavera de 2003, de los cuales siete han sido excarcelados en meses recientes por motivos de salud.

En las últimas horas, los familiares del poeta Raúl Rivero, condenado a 20 años, y de Héctor Palacios (25 años), han realizado llamados públicos para que sean liberados por problemas de salud.

SOMETIDOS A CONDICIONES EXTREMADAMENTE SEVERAS

La esposa de un disidente pide al PSOE que se interese por los presos políticos cubanos Miriam Leiva, esposa del disidente cubano Óscar Espinosa Chepe, ha alertado -en un mensaje dirigido al XXXVI Congreso Federal del PSOE- sobre las penosas condiciones de reclusión que soportan los presos políticos en la Isla. Espinosa, un economista independiente de 63 años, fue condenado a 20 años de cárcel en los juicios sumarísimos que siguieron a la batida represiva de marzo de 2003, la peor de las desencadenadas por la dictadura castrista en los últimos tiempos.

L D/(EFE)
Madrid/3 de Julio del 2004

Su esposa, en el mensaje que ha dirigido al PSOE, denuncia la situación en que se encuentran los opositores presos y llamó a la solidaridad internacional para con ellos. "Han sido sometidos a condiciones extremadamente severas", y "la salud de muchos se ha deteriorado", recuerda Leiva en la misiva.

De acuerdo con lo relatado por Leiva, el régimen comunista pretende, con las recientes excarcelaciones de disidentes enfermos, "confundir a la opinión pública nacional e internacional, aletargar la solidaridad". "No debemos ceder ante argucias que nos han engañado durante 45 años", agrega la mujer de Espinosa, que a continuación solicita al PSOE que se interese por la situación de los presos políticos y de conciencia cubanos.

Los socialistas españoles invitaron a cuatro disidentes a su Congreso Federal, que se celebrará en Madrid del 2 al 4 de julio. Sólo Eloy Gutiérrez Menoyo, líder del grupo Cambio Cubano, ha conseguido autorización de la dictadura para salir de la Isla.

CanariCubanoticias

Madre de disidente preso pide intercesión a participantes Cumbre
La Habana/26 de Mayo del 2004/ (EFE)

Clara Chepe, madre del disidente preso Oscar Espinosa Chepe pidió a los líderes participantes en la Cumbre de la Unión Europea, Latinoamérica y el Caribe, en México, que intercedan ante las autoridades cubanas en favor de su liberación.

Clara Chepe envió una carta a los jefes de Estado y de Gobierno en la que afirma que su hijo se encuentra gravemente enfermo y denuncia las condiciones de su internamiento en un hospital de La Habana, según el texto de la carta entregado hoy a la prensa.

"Ruego a ustedes la intercesión ante las autoridades de Cuba, a fin de que Oscar Espinosa Chepe sea adecuadamente tratado y fundamentalmente, reciba la libertad", dice la carta.

Además demanda que su hijo, que cumple una condena de 20 años de prisión "sea visitado por la Cruz Roja Internacional, otras organizaciones y médicos especialistas extranjeros".

Clara Chepe sostiene que al economista de 63 años, le fue diagnosticada una cirrosis hepática desde el año 2000 y serias lesiones en el hígado desde 1983, y se queja de que las autoridades cubanas "no reconocen la evolución negativa posterior".

Se manifiesta "muy preocupada" porque "sufre otros delicados padecimientos" y señala que al visitarlo en el hospital hace dos días observó que "el estado físico de Oscar continúa deteriorándose".

Recuerda que el disidente está internado en una sala especial para presos en el Hospital Militar "Carlos J. Finlay" de La Habana, donde permanece en "una pequeña celda, apenas ventilada, con presos comunes", y denuncia que solo tiene visitas una vez al mes.

Oscar Espinosa Chepe es uno de los 75 disidentes presos y condenados a penas de hasta 28 años de cárcel hace un año, acusados por el gobierno de la isla de conspirar con EEUU, atentar contra la independencia del Estado y socavar los principios de la revolución.


Envía carta a jefes de estado la madre de Chepe

La Habana, 25 de mayo de 2004

Jefes de Estado y Gobierno de
América Latina, Caribe y la
Unión Europea
Gudalajara, México

Excelencias.

Cuando Ustedes se reúnen en una atmósfera de democracia e integración, por el único delito de desear ejercer su derecho a la libre expresión y amar a su Patria, mi hijo, OSCAR MANUEL ESPINOSA CHEPE, de 63 años de edad, gravemente enfermo, economista y periodista independiente, extingue su vida con una condena de 20 años de cárcel en la Prisión-Sala de la Seguridad del Estado del Hospital Militar Carlos Juan Finlay, de La Habana./

Las autoridades cubanas minimizan el estado de salud de Oscar, y lo mantienen sometido a fuertes tensiones. El Canciller Felipe Pérez Roque y el Capitán Félix Báez, el 25 de marzo pasado, pretendieron desacreditar los padecimientos de Oscar y las denuncias de la familia. Fue el Capitán Dr. Báez quien dijo que padecía tumores cancerosos, de forma irresponsable y cruel, a un enfermo indefenso e incomunicado de nosotras, a quienes NO se brinda información médica ni acceso a los especialistas y el tratamiento. Desde su ingreso en la Prisión-Sala el 8 de agosto de 2003, sólo se dio información muy parcial el 22 de septiembre de 2003 y el 18 de marzo de 2004. La cirrosis hepática está diagnosticada desde el año 2000, y las serias lesiones en el hígado desde 1983, pero no reconocen evolución negativa posterior. Además, Oscar sufre otros delicados padecimientos.

Quedamos muy preocupadas el 23 de mayo, última visita, pues el estado físico de Oscar continúa deteriorándose. Ha bajado de peso; se agudiza su imposibilidad de ingerir alimentos por sensación de plenitud estomacal; tiene diarreas. Desde hace dos meses, la presión arterial está alta-descompensada, luego que el Capitán Dr. Baez le modificó el tratamiento. Está en una pequeña celda, apenas ventilada, con presos comunes. Hay dificultades con el agua potable. La incomunicación es cada día mayor, pues sólo tiene visita una vez al mes, mientras los demás reos las tienen una vez a la semana, alrededor de una hora y rodeados de oficiales de la Seguridad del Estado, uno de ellos se sienta al lado de Oscar. No puede intercambiar correspondencia de una visita a otra. No puede llamar por teléfono. No puede ver televisión.

DEMANDO que Oscar sea visitado por la Cruz Roja Internacional, otras organizaciones y médicos especialistas extranjeros.

RUEGO a Ustedes la intercesión ante las autoridades de Cuba, a fin de que OSCAR ESPINOSA CHEPE sea adecuadamente tratado y, fundamentalmente, reciba la libertad.

Reciban, Excelencias, el testimonio de mi más alta consideración y respeto.

Clara Chepe Núñez, madre de Oscar Espinosa Chepe
(Cuento 95 años de edad y me encuentro en pleno goce de mis facultades mentales)

(Original firmado)

Enviado por Miriam Leiva, esposa de Oscar Espinosa Chepe

Carta imposible de enviar
Miriam Leiva, periodista independiente y esposa de Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 9 de marzo - Oscar: Sí, tu nombre a secas. No encuentro calificativo para expresar mis sentimientos. Amado, querido, sincero, desinteresado, desprendido, leal, estoico, torturado, martirizado, y tantos más.

Cuando lucho por ti, no lo hago por el marido, el esposo. Es el hombre admirado e irreductible, convencido de la justeza de sus ideas; ferviente defensor de su pueblo y su Patria, quien me impulsa. Es el economista estudioso, sufrido por los dislates de una administración equivocada, empobrecedora del país; agobiado por el bloqueo de las fuerzas productivas, como tú dices, que no permite al hombre desplegar su creatividad; entristecido por la impotencia de no poder contribuir a sacar a Cuba de la miseria; entusiasmado por la futura reconciliación entre los cubanos; angustiado por evitar una posible explosión social que ponga en peligro y enfrente a hermanos.

Un año ha transcurrido de tu calvario. Por pensar en voz alta, te martirizan. ¡Tanto temen a las ideas! No les bastan tus terribles enfermedades y los dolores que te ocasionan. Desean doblegar tu voluntad, y por eso te torturan psíquica y físicamente, sin dejar huellas visibles. Te incomunican y engañan. Te confinan a celdas inhumanas. El tratamiento médico es una incógnita, y los diagnósticos que te dicen son crueles.

Hoy estoy muy triste, pero orgullosa. Siempre he sentido que la vida no me alcanza para hacer todo lo que quisiera. El otro día, una joven desconocida me dijo: "Cálmese, que él saldrá bien y usted no estará viva para acompañarlo". Me hizo meditar. Ojalá salgas tú con salud suficiente para cumplir tus anhelos, y yo pueda estar ahí radiante. Por mí no temo, gozo de buena salud y fuerzas suficientes.

Hoy rindo homenaje a ti y a todos los que en esta Isla Prisión van hacia el martirologio.

Miriam


LLAMAMIENTO PARA SALVAR LA VIDA DE OSCAR ESPINOSA CHEPE
1 de marzo de 2004

"Usted tiene tumores cancerosos", dijeron a Oscar Espinosa Chepe tres médicos, luego de practicarle una Tomografía Axial Computarizada (TAC) sin contraste y otra con contraste, en el Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana.

"Eran tres medicos, uno de ellos un capitán. El Clínico que me estuvo atendiendo, lo cambiaron". Ni siquiera le dijeron donde estaban los tumores y porque manifestaban tanta certeza.

El 29 de febrero, Oscar, muy preocupado lo comunicó a la familia durante la visita de una hora en la Prisión del Hospital, rodeados de Oficiales de la Seguridad del Estado Policía Política.

Decir esta noticia a un hombre quien conoce que sus enfermedades pueden desembocar en cáncer, como la cirrosis hepática y los pólipos en el colón, constituye una forma más de TORTURA PSICOLOGICA Y FISICA. La familia NO descarta que constituya un ardid para que Oscar autorice cualquier tipo de prueba que la Seguridad del Estado quiera imponerle. LASTIMA DE MEDICOS QUE SE PRESTAN A SEMEJANTES PRACTICAS INHUMANAS.

Además, Oscar continúa con poco apetito, sensación de plenitud estomacal, hipertensión arterial; y dolor en la región frontal derecha de la cabeza, según un médico por sinusitis, pero sin tratamiento.

Oscar permanece incomunicado entre visitas. Lo pasaron ahora a una celda con 5 prisioneros comunes, quienes reciben visitas semanalmente. El ve a su familia una vez al mes, y lo sabe unos minutos antes de la llegada. En la celda no existen las condiciones mínimas para un enfermo grave, ni en el hospital hay alimentación adecuada. La familia le lleva alimentos para tratar de suplir las carencias, pero no es suficiente.

En esta nueva celda, un prisionero tenía televisor, y le dijeron que debía sacarlo, pues donde estuviera Oscar Espinosa Chepe no podía haberlo.

Oscar insistió con la esposa, Miriam Leiva, y su sobrina, la Dra. Ileana Prieto Espinosa, que exigieran recibir información sobre su estado de salud. Ellas lo expresaron una vez más al Oficial responsable de la visita. Como siempre, manifestó que les avisaría.

El 19 de marzo se cumplirá un año del injusto encarcelamiento de Oscar Espinosa Chepe. La comundad internacional no puede permanecer incólume ante este asesinato, lento y doloroso física y psicológicamente.

Clara Chepe Núñez, Madre de Oscar Espinosa Chepe
Miriam Leiva, Esposa de Oscar Espinosa Chepe


La Habana, 1 de marzo de 2004


Diagnostican cáncer a Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 1 de marzo (Clara Chepe Núñez y Miriam Leiva / www.cubanet.org) - "Usted tiene tumores cancerosos", dijeron a Oscar Espinosa Chepe tres médicos luego de practicarle una Tomografía Axial Computarizada (TAC) sin contraste y otra con contraste, en el Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana.

"Eran tres médicos, uno de ellos un capitán. El Clínico que me estuvo atendiendo, lo cambiaron", comunicó Oscar, muy preocupado, a su familia el 29 de febrero, durante la visita de una hora en la Prisión del Hospital, rodeados de Oficiales de la Seguridad del Estado. Ni siquiera le dijeron donde estaban los tumores y porque manifestaban tanta certeza.

Decir esta noticia a un hombre que sabe que sus enfermedades pueden desembocar en cáncer, como la cirrosis hepática y los pólipos en el colon, constituye una forma más de tortura. La familia no descarta que constituya un ardid para que Oscar autorice cualquier tipo de prueba que la Seguridad del Estado quiera imponerle. Lástima de médicos que se prestan a semejantes prácticas inhumanas.

Además, Oscar continúa con poco apetito, sensación de plenitud estomacal, hipertensión arterial y dolor en la región frontal derecha de la cabeza, según un médico por sinusitis, pero sin tratamiento.

Oscar permanece incomunicado entre visitas. Lo pasaron ahora a una celda con cinco prisioneros comunes, quienes reciben visitas semanalmente. El ve a su familia una vez al mes, y lo sabe unos minutos antes de la llegada. En la celda no existen las condiciones mínimas para un enfermo grave, ni en el hospital hay alimentación adecuada. La familia le lleva alimentos para tratar de suplir las carencias, pero no es suficiente.

En esta nueva celda, un prisionero tenía televisor, y le dijeron que debía sacarlo, pues donde estuviera Oscar Espinosa Chepe no podía haberlo.

Oscar insistió con su esposa, Miriam Leiva, y su sobrina, la doctora Ileana Prieto Espinosa, que exigieran recibir información sobre su estado de salud. Ellas lo expresaron una vez más al oficial responsable de la visita que, como siempre, manifestó que les avisaría.

El 19 de marzo se cumplirá un año del injusto encarcelamiento de Oscar Espinosa Chepe. La comunidad internacional no debe permanecer incólume ante este asesinato físico y psicológico, lento y doloroso.


Declaraciones desde La Habana de la madre del preso político Oscar Espinosa Chepe

Recibida gracias a la colaboración de Alexis Gainza Solenzal desde Suecia

La Habana, 22 de febrero de 2004

Mi hijo, Oscar Espinosa Chepe, gravemente enfermo, de 63 años de edad, condenado a 20 años de cárcel, se encuentra en una celda en la prisión de la Seguridad del Estado en el Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana.

Allí todos los prisioneros tienen visitas una vez a la semana y la familia recibe información médica. El oficial de la Seguridad del Estado que "atiende" a Oscar nos dice que la visita es una vez al mes, cuando se avise un día antes. Oscar se entera, cuando nosotras llegamos. Mientras tanto, no tenemos como comunicarnos con el Oficial, y si vamos a preguntar, se enoja y pospone la visita.

Nosotras NO vamos a preguntar, pero en enero fue pospuesta. El oficial adujo que el se encontraba en provincia, pero Oscar nos dijo que allí todos los presos conocen la programación con antelación, y cuando falta el oficial ponen a otro, y la visita no se suspende.

Vimos a Oscar el 24 de diciembre y no fue hasta el 1 de febrero que pudimos verlo nuevamente. Hoy 22 de febrero desconozco cuando será la próxima.

En la última ocasión, Oscar dijo que lo pasaron a una celda aun más pequeña, con los dos prisioneros comunes. Tiene que permanecer acostado, por falta de espacio para caminar. No tiene donde colocar sus pertenencias. La luz esta encendida las 24 horas. El baño no tiene agua, y cuando la ponen, se queda enjabonado, pues la cortan rápidamente. Dijo que es CASTIGADO, por ejemplo, si trata de mirar por la reja de la puerta de la celda, que esta tapada por una mampara o paraban que da al pasillo interno.

Temo que la tortura psicológica a la que esta permanentemente sometido, desde hace 11 meses, destruya su organismo. El stress puede producir perdida de la memoria y agravar sus enfermedades. Considero que los médicos que supuestamente tratan a Oscar están contribuyendo a su MUERTE, y no me ofrecen ninguna confianza. A Oscar se le quiere imponer pruebas médicas, como una laparascopia. En una ocasión lo encontramos drogado.

A mi me están igualmente matando, por la ansiedad y la tristeza diaria. Yo tengo 95 años de edad.

Hoy es 22 de febrero y desconozco cuando y si volveré a ver a Oscar. Si el Oficial, como nos dice, es quien determina personalmente cuando volveré a verlo, y mantiene este suplicio, lo EXHORTO a que reflexione y considere la crueldad que esta imponiendo. También debe darsenos información medica y garantizar las visitas UNA VEZ A LA SEMANA como la tienen todos los prisioneros.

Me pregunto si el DIRECTOR DEL HOSPITAL MILITAR CARLOS J FINLAY DE LA HABANA, Y LOS MEDICOS conocen que todo eso esta sucediendo allí, y que ellos están contribuyendo a tan inhumano trato.

Clara Chepe Nuñez
Madre de Oscar Espinosa Chepe
Contacto: TELEFONO 832 54 66

Madre de Espinosa dice que médicos "contribuyen a muerte" su hijo

La Habana/22 de Febrero del 2004/ (EFE)

Clara Chepe Núñez, madre del opositor Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años de cárcel, dijo hoy que los médicos que del Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana, en el que está, más que atenderle "contribuyen a su muerte".

En una nota entregada hoy a la prensa internacional, la madre del opositor dijo que su hijo se encuentra en una celda de la prisión de la Seguridad del Estado en la institución médica habanera.

Clara Chepe se quejó de que todos los prisioneros que hay allí tienen visitas semanales y sus familiares reciben información médica, mientras que para su hijo "es una vez al mes" y es muy difícil visitarlo, debido a las trabas que les imponen.

Según la madre de Oscar Manuel Espinosa, le vieron el pasado 1 de febrero y "desconozco cuando será la próxima visita".

Explicó que la última vez que le vio le dijo que le pasaron "a una celda aún más pequeña con dos prisioneros comunes y tiene que permanecer acostado por la falta de espacio para caminar".

Refirió que su hijo no tiene en la celda dónde colocar sus pertenencias, que la luz está encendida las 24 horas y que en ocasiones se queda enjabonado en el baño "pues cortan el agua rápidamente".

Denunció asimismo que su hijo "es castigado" cuando trata de mirar por la reja de la puerta de la celda, que da a un pasillo interior y que está tapada.

"Temo que la tortura psicológica a la que está permanentemente sometido destruya su organismo", dijo la madre, y consideró que el "estrés" puede producir pérdida de memoria y agravar sus enfermedades".

Clara Chepe dijo en su nota de prensa que considera "que los médicos que supuestamente tratan a Oscar están contribuyendo a su muerte, y no me ofrecen ninguna confianza".

Aseguró que a su hijo "le quieren imponer pruebas médicas, como la laparoscopia" y en una ocasión "lo encontramos drogado".

Clara Chepe, de 95 años, se quejó de que "a mi me están matando por la ansiedad y tristeza diaria" y que desconoce cuándo volverá a ver a su hijo.

La anciana reclamó información médica sobre su hijo, el derecho a una visita semanal y se preguntó si el director del hospital militar y los médicos "conocen que todo esto está sucediendo allí y que están contribuyendo a tan inhumano trato". Oscar Espinosa Chepe, de 62 años, fue condenado a 20 años de cárcel durante los juicios sumarios contra 75 opositores celebrados en abril del año pasado en Cuba, acusados de atentar contra la independencia del Estado, "conspirar" con Estados Unidos y socavar los principios de la revolución.


Visita a oscar espinosa chepe, 1 febrero 2004

Lugar donde se encuentra actualmente: una celda, en la prisión llamada sala de la seguridad del estado, del hospital militar Carlos J. Finlay de la Ciudad de La Habana, Cuba.

La visita anterior fue el 24 de diciembre 2003. Se supone que esta ocasión corresponde a enero.

ESTADO DE SALUD DE OSCAR:

-Color pálido, por no tomar sol
-Color habitual característico problema del hígado
-Come poco, pues inmediatamente siente plenitud estomacal
-No tiene apetito.
-Se despierta hacia las 3 de la madrugada y no puede dormir más, pero no desea tomar somníferos. Durante el día duerme esporádicamente.
- Siente inflamación en toda la región del hígado
-Esta padeciendo dolores en la región frontal derecha de la cabeza.
-Estaba orinando poco. Lo vio un urólogo y le dijo que quizás se debía a que no le están administrando Clortalidona (diurético) para la hipertensión.
-Le han dicho que solamente le están dando Atenolol para la presión arterial.

Lo visitaron dos médicos que dijeron ser cirujanos. Oscar no sabe para que.

-Le midieron la vista, y nos entregaron la medición. Lo veníamos solicitando desde hacia meses.
-Oscar estaba nervioso y muy disgustado. Le temblaba la mano derecha cuando cogía el vaso. Suponemos que se debiera a la tensión nerviosa a que ha estado sometido por desconocer cuando seria la visita y que se entero de ella, como de costumbre, cuando ya estábamos allí.

IMPORTANTE: Además, lo cambiaron para una celda minúscula, con los otros dos prisioneros comunes. NO TIENEN ESPACIO PARA MOVERSE, y se pasan el tiempo acostados. EL BAÑO NO TIENE AGUA POTABLE. Cuando llega el agua, se baña, pero frecuentemente se queda enjabonado porque el agua se corta de pronto.

La limpieza de la celda la realizan los mismos prisioneros, cuando le facilitan el agua. No tiene ventilación. La ventana esta tapiada y solamente posee unas rendijas superiores, pero si se acercan los prisioneros, son castigados. Oscar no pudo decirnos en que consiste el castigo.

ESTADO DE ANIMO DE OSCAR: MUY FUERTE MORALMENTE

Oscar devolvió prácticamente todos los libros que tenía allí, ya que no posee espacio para colocarlos. Comento que incluso no sabía dónde podría colocar los alimentos que le habíamos llevado, por falta de espacio.

Admitieron periódicos cubanos y varios libros (biografía y novela). Le permitieron entregar tres carticas: para la mamá, una sobrina y Miriam.

Miriam pudo dejarle una tarjeta postal.

Permitieron que se le dejara una libreta para escribir y lápiz.

NO ADMITIERON que se le dejara el resumen de Historia Clínica (año 2000) ni otro documento del Dr. Schvarz (diagnostico de brucelosis e hígado seriamente dañado desde año 1983), para que Oscar pueda contar con elementos sobre su enfermedad.

SE DESCONOCE CUÁNDO SERÁ LA PRÓXIMA VISITA.

NO DIERON INFORMACIÓN MÉDICA

Por supuesto estamos muy preocupadas por tratamiento médico dado a oscar, condiciones de prisión y torturas psicológicas permanentes a que está sometido.

La Habana, 2 de febrero de 2004/ Miriam Leiva/ Esposa de Oscar Espinosa Chepe.

Nota: Reproducimos casi en su totalidad y estado original la anterior carta de Miriam Leiva, esposa del economista independiente y prisionero de conciencia Oscar Espinosa Chepe, llegada a nosotros el pasado 3 de febrero. La información que se omite entre barras, responde a pedido de la propia Miriam Leiva. A cargo de esta nota y distribución, Alexis Gainza Solenzal, Estocolmo, Suecia.


Envía carta la madre de Chepe a los jefes de estado iberoamericanos

LA HABANA, 8 de noviembre de 2003 - Excelencias: Cuando en vuestros países progresa la democracia y el respeto a los derechos humanos, en Cuba expresar las ideas puede llevar hasta a 28 años de cárcel, en condiciones crueles y degradantes.

Mi hijo, Oscar Espinosa Chepe, de 63 años de edad y aquejado de cirrosis hepática y otras enfermedades, fue condenado a 20 años de prisión en juicio sin garantías procesales.

¡Cuánto me esforcé para que lo trajeran a La Habana, a fin de que recibiera atención médica en un hospital acorde con su gravedad! Pensé que sería mejor que en los lejanos Guantánamo y Santiago de Cuba. No obstante, no conozco a los médicos ni se me informa sobre el avance de su enfermedad o el tratamiento aplicado. Siempre ha estado incomunicado, pues nunca he recibido -ni él tampoco- una carta, ni podemos comunicarnos por teléfono. Está en una celda con poca ventilación, la luz eléctrica encendida las 24 horas, compartida con cuatro prisioneros comunes. Las visitas son una vez al mes, con la incertidumbre de no saber cuándo se producirán y la amenaza de que "depende de cómo ustedes se comporten". Tiene micosis en las piernas.

Los agentes de la Seguridad del Estado (Policía Política) se sientan junto a nosotros durante las visitas de una hora, y anotan lo poco que podemos hablar. Si se le dice algo en voz baja, nos llaman la atención. En una oportunidad, lo había visto un psiquiatra, que Oscar dijo no necesitar, y encontramos que tenía dificultades para articular las palabras y expresarse, así como carencia de concentración; evidentemente lo habían drogado. Los oficiales "que lo atienden", lo visitan asiduamente. Otros ejemplos que denotan tortura psicológica y física (al no atenderse adecuadamente su salud, que se deteriora progresivamente) podría ponerles.

Pienso que si eso sucede en un "centro de salud", cómo lo estarán pasando los demás prisioneros de conciencia y políticos, sometidos a un "régimen de máxima severidad especial". He conocido que las condiciones son tan infrahumanas que en algunas cárceles han efectuado huelgas de hambre.

¿Acaso todo eso cumplimenta algunos de los documentos suscritos en las Cumbres Iberoamericanas?

¿Se mantendrán Vosotros impasibles ante tanto sadismo?

¿Votarán en favor del gobierno cubano en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en 2004?

Clara Chepe Núñez
Madre de Oscar Espinosa Chepe
(Anciana de 95 años, en pleno goce de mis facultades)


¿Quién escribe por Chepe?

LA HABANA, octubre 3 (Tania Díaz Castro / www.cubanet.org) - ¿Quién escribe por Oscar Espinosa Chepe en esta realidad cotidiana que cada día golpea a los cubanos de la Isla? Él no puede hacerlo. Fue condenado a veinte años de prisión en abril pasado por detectar que Cuba se encuentra en un callejón sin salida. Actualmente, a pesar de sufrir una grave enfermedad, continúa preso en el hospital Finlay, donde su vida corre un gran peligro.

Como buen economista y periodista independiente, el licenciado Oscar Espinosa Chepe, de 63 años, dejó escritos sus pronósticos acerca de las zafras azucareras del país, calificándolas de desastrosas. Denunció, además, que los obreros azucareros realizan sus faenas en la zafra con ropas rotas, prácticamente descalzos, que su alimentación está muy por debajo de sus necesidades y que los medios de trabajo son muy deficientes.

Escribió en múltiples ocasiones que la agricultura cubana no da buenos resultados. La libreta de racionamiento es la mejor prueba.

Ya en los albores del año 1992, Espinosa Chepe puso a su Patria por encima de todo. Comenzó a escribir sin miedo, porque sólo así se honra la verdad. Servir a su pueblo y no a gobierno alguno, porque su juicio, como debe de ser, es completamente independiente, su voluntad hecha de bondad, de sabiduría y valentía. Es por eso que divisó el Bien.

El colega Chepe no es un economista improvisado en el movimiento de derechos humanos. Prestó servicios como especialista en Economía en el Comité Estatal de Colaboración Económica, y en el Banco Nacional de Cuba.

Fue, además, consejero económico en Yugoslavia entre 1984 y 1987.

En sus crónicas periodísticas no sólo analizaba la realidad cubana, sino que ofrecía soluciones, cauces a seguir. "La única solución -escribió- es el desarrollo del país mediante la construcción de una economía fuerte y eficiente". Destacaba que aunque el potencial existiera, el modelo actual impedía su avance.

Chepe no se dejaba engañar por la prensa escrita, la televisión y la radio, controlados por el gobierno. Sacaba su propia cuenta y la cuenta nunca le daba. Conocía perfectamente la herencia que el régimen castrista dejaría a la población: una deuda externa de aproximadamente 40 mil millones de dólares. Se refirió más de una vez al empeoramiento del nivel de vida del cubano.


Seis meses después

Miriam Leiva

LA HABANA, septiembre (www.cubanet.org) - El sudor le corre por todo el cuerpo. Siente el sopor de cualquiera hora. Mira a la ventana, si es que a esas tablillas pequeñas dentro de un minúsculo cuadrante se les pueden llamar ventanas. Ella logró que autorizaran traerle un ventilador, que sólo mueve el vapor. Esa luz eléctrica fuerte y perenne hace más interminables los días y las noches. Va al baño a refrescarse. Ya hay agua. No tiene que pedirla. ¡Qué fastidio para él y el carcelero!

¿Cómo estarán pasándolo los demás prisioneros de conciencia allí recluidos? Cree que son dos más que él. No pueden verse. Sabe que también están allí. Un compañero de celda, preso común, le dice algo. No lo escucha. Está distante. Piensa en su madre de 96 años; en su esposa; en su perrita Fifi; en la gata Misifusa. Añora sus libros y las noticias internacionales; las conversaciones con amigos y la confrontación de opiniones.

El oficial de la Seguridad del Estado lo llama. Otra vez regresa para recordarle que sería "conveniente" autorizar alguna prueba médica sin garantías para su vida, que quieren imponerle. Seguro que será la dichosa laparascopía. Una enfermera le trae unas pastillas. No sabe de qué medicamento. Las toma por si acaso son para la presión o los parásitos.

Llega el almuerzo. Come un poco. Enseguida se siente muy lleno. Lo echa a un lado. Está muy flaco y decaído físicamente. Siente un ruido y se sobresalta. ¡Ah! Si pudiera ver a su familia. Hoy es 21 de septiembre y desde el 28 de agosto está incomunicado. No tiene idea de cuándo será la próxima visita.

Le dicen que depende de cómo se comporte. De si él se deja hacer lo que deseen o si su mujer se vuelve indolente ante tanta tortura física psicológica. ¡Cuánto le preocupa ella! Pero se siente feliz por su apoyo. Soñó que estaba en su minúsculo apartamento, y ella le peleaba porque había dejado muy regados los papeles. ¡Hasta eso extraña!

De pronto siente fuertes dolores estomacales. ¿Será el dichoso hígado que está cirrótico? No. Son las malditas pastillas para el estreñimiento, que ellos saben lo hacen sufrir, pero que le imponen desde hace seis meses.

Seis meses... seis años... seis decenios. Ni años ni decenios. No, porque ya estaría muerto. Pero el tiempo aquí es infinito.

Pensar y decir lo que se piensa. Eso ha sido su bien más preciado. Tanto valor tiene que ahora purga 20 años de cárcel por el único delito de desear lo mejor para todos los cubanos. Patria, Cuba. En esta ocasión son 74 hombres y una mujer. Sí, ella. La que está en una celda cercana y nunca ve. También está enferma, muy enferma.

Esta celda se encuentra en una casita, a la entrada del gran Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana, capital de Cuba, el país donde existe el mejor sistema de salud pública del mundo, según dice el gobierno. Donde la democracia es perfecta y más se respetan los derechos humanos. Donde la tortura es más sofisticada.

Donde a sus familiares no se les informa sobre su estado de salud, ni se les permite hablar con los médicos que lo visitan. Donde oficiales de la Seguridad del Estado dan la cara por las máximas autoridades del gobierno para decidir si los médicos que dicen garantizar su salud pueden administrarle un simple laxante llevado por su esposa o el tratamiento que él necesita.

Si esto sucede en la prisión... perdón, en la Sala de la Seguridad del Estado de un hospital capitalino, se pregunta qué estará ocurriendo en las celdas tapiadas a los prisioneros que permanecen en solitario. El pasó por una y trata de olvidarla. Eso es imposible, pero repite a su familia que pase lo que pase, no sientan odio ni rencor. Su esposa piensa que él se eleva por encima de la miseria humana de sus verdugos cuando demanda eso. Pero el dolor físico no es nada comparado con la satisfacción de cumplir con su pueblo y su Patria.

 

Incertidumbre sobre la vida de Oscar Espinosa Chepe

La Habana - (www.PayoLibre.com) - Trascripción de la Declaración de Miriam Leiva, esposa de Oscar Espinosa Chepe, en Radio Democracia del domingo 14 de septiembre:

Primeramente, un saludo a todos los cubanos radio escuchas y de otras partes del mundo, y a todos ustedes muchas gracias por darme esta oportunidad.

Yo no sé como está la situación de Oscar (Espinosa Chepe), porque desde el día 28 de agosto, no me lo dejan ver, ni me dan ninguna noticia de él. Además, nunca he podido hablar con un médico desde que está en La Habana, y no me han dado ninguna información sobre su estado de salud, ni que tratamiento tiene. Yo me quedé muy preocupada en una oportunidad que lo visité, allí en la sala de la seguridad del Estado del Hospital Carlos J. Finlay, donde él ocupa una celda con 3 prisioneros más, una celda que no tiene ni ventilación, y que además, el baño no tiene ni luz, ni agua y la taza del inodoro está rota, o sea, que las condiciones en que está, ya de por sí, son precarias, si todavía esta ahí.

Yo pienso, que un día que fui a visitarlo el estaba bajo los efectos de alguna droga. Oscar no podía articular bien palabras, no tenía concentración, no podía expresarse bien. Y me quedé muy preocupada porque lo había visto un siquiatra que él dijo que no necesitaba. Después en la otra ocasión que fui, no estaba tan mal pero estaba muy decaído, podía ser por el mismo estado de él, de la cirrosis hepática, pero podía ser porque le estuvieran dando medicamentos psicofármacos menos fuertes. O sea, que en estos momentos yo no sé el estado de salud de Oscar y si esta vivo o si esta muerto, o si lo siguen matando lentamente, poco a poco, lenta y dolorosamente. Yo pienso, que sabrán que la enfermedad de Oscar es terminal, o sea que no tiene retroceso, y con los métodos que ellos están aplicando, pues se la están haciendo todavía más rápida, y más cruel, porque no tiene una asistencia médica adecuada.

Yo creo que esto, el gobierno, en el caso de Oscar, inclusive en el caso de los otros prisioneros que entraron con buen estado de salud, los han estado minando poco a poco. Esto es tortura sicológica, es tortura física, es tortura a los familiares, a la madre de oscar que tiene 95 años, y que la están matando también.

Yo no sé hasta donde llega el sadismo de este gobierno en estos momentos. Yo pienso que es muy necesario el apoyo de todos los hermanos en todas partes del mundo, de toda la comunidad internacional, como lo hemos tenido hasta ahora, que no nos dejemos segar por toda la propaganda que está haciendo el gobierno contra los disidentes en general, porque esto es una forma de represión, que mañana puede ser que acometan contra nosotros para reprimirnos mas.

Yo creo que los 75 ha sido en un momento, pero no hay que descartar que ha nosotras, las mujeres, las madres, las esposas, que estamos defendiendo a nuestros esposos, tomen represalias también hacia nosotras.

Entonces yo creo que debemos luchar, que debemos unirnos, para no dejar -y otras cuestiones que cada cual tiene que responder por ella, cada cual tiene su responsabilidad ante la historia y ante la vida- que eso nos distraiga de lo fundamental, que son los problemas de Cuba, que son problemas políticos, económicos y sociales muy importante, muy transcendentales. Estamos en un momento histórico importante y además que no nos substraigan de la situación de los 75 presos de conciencia, de la sonada de marzo, y, de los que puedan venir. Y además yo quiero decir que da la casualidad que estas mesas redondas y estas cosas que están haciendo coinciden con la pastoral de la Iglesia Católica que es muy profunda, muy buena, nos da apoyo a nosotros, pide la excarcelación de los presos, y cuando menos que los acerquen a su lugar de residencia, que se le de mejores condiciones. Y creo también que la propaganda va enfilada a que se quite la atención mundial y de los cubanos sobre ese análisis de la iglesia católica, que ha sido muy importante, porque además, es la única iglesia que ha hablado a favor de ellos, porque muchas de las otras tienen diputados en el poder Popular. Y son parte del gobierno.

Yo creo que nosotros tenemos que darle el peso a la situación que merece. Y, no estoy defendiendo a nadie porque creo que nadie tiene defensa, creo que cada cual tiene que asumir el momento que le ha tocado vivir, pero sí creo que nuestro deber es centrarnos en lo fundamental de Cuba y que no nos distraigan por otras cosas, la seguridad de Estado y el gobierno que es muy eficiente nada más que en la represión y la propaganda, de todo lo demás es altamente ineficiente.

Para verlo es una vez al mes, pero es increíble, porque eso es otra forma de tortura hacia Oscar que necesita tranquilidad y que no puede tener estrés, y a la familia, o sea, una vez al mes pero no se sabe cuando. Me pueden avisar un martes, un miércoles o cualquier día, ya hace 16 días que no se de Oscar. Es una situación muy desagradable, una tortura, porque además, ellos me lo dijeron a mi cuando se terminó la visita como hacen siempre, para que Oscar no se entere, o sea, que al jueves siguiente que se suponía que tuviéramos visitas semanales, Oscar se quedaría esperándome y no sabía que no íbamos a llegar. Además lo que podía tener allí, alguna comida o algo que le hubiéramos llevado ya se le habría agotado, porque Oscar tenía cosas para una semana. Yo les dije a ellos, ¿ustedes le van a comunicar a Oscar que ahora la visita no se sabe cuando es? Y me dijeron: sí, en cuanto tú te vayas. Pero en cuanto yo me fui yo vi. a los dos oficiales de la seguridad, que siempre están presente en la entrevista de Oscar y nosotros, irse de allí.

Además a mi lo que más me preocupa es que ellos han estado presionando a Oscar para que se haga una laparascopía, que Oscar no quiere porque en la última que se hizo, ya hace tiempo, no en esta etapa de prisionero, tuvo un paro respiratorio y por poco muere. Pero además Oscar no quiere que le metan nada adentro porque qué le pueden hacer al hígado, o a todo su organismo, si penetran en ese cuerpo. Esos psicofármacos que le están dando indudablemente pueden ser lo mismo para que él firme cualquier declaración como para que él se deje hacer las pruebas médicas que ellos quieren, y Oscar hasta ahora se ha negado. A el desde el principio lo están amenazando, que si no se deja hacer las pruebas médicas va otra vez para una celda tapiada en solitario, como lo tuvieron del 4 al 12 de julio, donde por poco lo matan, porque hizo una crisis de hígado con riñón . El riñón se le trancó y ahí lo tuvieron 5 días sin medicamentos, que se lo empezaron a dar porque nosotros fuimos hasta boniatico y explicamos la situación de Oscar. O sea que Oscar no ha fallecido hasta ahora porque afortunadamente tiene una sobrina médico que tiene derecho ir a las visitas, se a dado cuenta de la crisis que Oscar a estado teniendo, después de estar apresado, porque el salió de aquí sin ninguna crisis, independientemente que tenía cirrosis hepática, pero estaba estable, o sea estaba normal, porque ellos dicen que está estable, estable está cualquiera antes de morirse. Pero él estaba normal, estaba asintomático, y a partir que a él lo metieron en los intensos interrogatorios de Villa Marista, y de todas las presiones y las malas condiciones, hizo una crisis hepática que se le ha ido profundizando y complicando con otras dolencias que tiene, porque el tiene problemas de próstata, tiene alta presión arterial, problemas de una hernia diatal, tiene problemas gástricos. O sea, Oscar tiene una cantidad de problemas que cualquiera de ellos en sí es peligroso. Tuvo pólipos en los intestinos que hay que chequearlos, porque eso puede también ir a dar a cáncer. Ellos saben que ellos tienen un cadáver desde que se lo llevaron de aquí. Ellos sabían que no tenían que dictar una sentencia de muerte judicial, no tenían que llevarlo a un paredón de fusilamiento, para ellos era mejor, era mas sádico, sencillamente estarle haciendo lo que le están haciendo, lo están torturando, lo están matando poco a poco, si todavía está vivo, porque yo pienso que en cualquier momento se me aparecen en esa puerta y me dicen, como le dijeron a las pobres madres de los tres negros que fusilaron, que vaya a identificar la tumba. Yo de ellos no dudo absolutamente nada, absolutamente nada. Ya yo fui la semana pasada a pedir razón de Oscar y no me han dado ninguna, me dijeron "si podemos este mismo día te decimos y te dejamos ver a los médicos". Ya ha pasado casi una semana, no me han dicho nada.

Esto es llevado al sadismo, a la crueldad más inhumana, más degradante, en el caso de Oscar y en el caso de todos, de una forma o de otra. Y yo realmente pienso que este gobierno tiene que pensar, que más tarde o más temprano tendrá que enfrentar tribunales y que aquí, desde la máxima autoridad hasta el último que está contribuyendo a estas cosas va ha ser juzgado. Va a ser juzgado por los tribunales, por la patria, por el pueblo y por la conciencia de ellos mismo, que no sé como la van a ver.

Oscar siempre me ha dicho que no se puede tener odio ni rencor, cosa que es muy difícil viendo todo esto, pero ya que él es tan humano, y tiene tan buenos sentimientos, yo tengo que ser fiel a lo que el me dice. Yo sé que esa gente que se prestan a esas cosas no tienen ni conciencia, y sí tienen odio. Y además, tienen un gran miedo.

Todo esto denota la situación de debilidad del gobierno, y el miedo que tienen a que hombres hayan sido tan valiosos y tan valerosos en expresar sus ideas y que tienen el apoyo de este pueblo y por eso están haciendo lo que están haciendo. Porque ellos saben que hay una gran admiración por gente que ha sido capaces de decir lo que piensan. Y sencillamente por decir lo que piensan están siendo torturados y matados de la forma en que están siendo.

Quisiera decir, que realmente no podemos olvidar tampoco a todos los prisioneros políticos que ha habido antes en Cuba y que todavía están en las cárceles, incluso los prisioneros comunes que también sufren las carencias y las malas condiciones que tienen las cárceles de Cuba.

Fue una declaración hecha vía telefónica, desde Cuba, por Miriam Leiva Viamontes, esposa del Oscar Espinosa Chepe, Prisionero de Conciencia, el día 14 de septiembre de 2003, en el programa Radio Democracia que se transmite todos los domingos de 4 a 5 de la tarde en La Poderosa 670 AM.


Muerte lenta a corto plazo

Clara Chepe Núñez *

LA HABANA, 28 de agosto (www.cubanet.org) - Jueves. Incertidumbre. ¿Qué encontraremos hoy, cuando gestionemos la visita a mi hijo, Oscar Espinosa Chepe, en la Sala de la Seguridad del Estado del Hospital Militar Finlay de La Habana? ¿Llegará temprano el Instructor?

En la primera ocasión, a pesar de mis 95 años de edad, los dolores y achaques, estuve allí a las 9:00 a.m., como me habían indicado. Llovía torrencialmente, y tuvimos muchas dificultades para abordar el ascensor del Edificio Focsa donde vivo, pues cuando caen algunas gotas lo detienen, ya que el agua le cae a cántaros. El Instructor llegó a las 10:30. A mi hijo lo encontré drogado. Le dijeron que le habían administrado dos días antes una amitriptilina...

En la segunda oportunidad, el Instructor envió un mensaje a eso de las 10:00 de que tardaría, porque estaba ocupado. Llegó a las 11:00. Oscar no tenía la mente tan dispersa. Se concentraba mejor y podía articular las palabras. Dijo sentir un moderado dolor en el lado izquierdo del abdomen.

Hoy esperé hasta las 11:30. No llegó el mismo instructor. Otros dos nos recibieron. Oscar está lelo. Dijo que dormía, o sea, no sabía que vendríamos a verlo hoy jueves, aunque se suponía que volveríamos a la semana. Tampoco sabía que ya estábamos allí afuera desde hacia horas.

Cuando salimos, como ocurrió la semana pasada, a mi nuera Miriam un oficial le dijo que se quedara, pues debían conversar. Ella me pidió que no me pusiera nerviosa. ¡Como no estarlo! Hoy no demoró media hora, sino quince minutos.

Le comunicaron que de ahora en adelante, la visita será una vez al mes, pero no dentro de un mes. Le avisarán cuando sea y qué día. Pudiera ser al cabo de dos, tres semanas o un mes. No deberá ser un jueves, sino cualquier día. La incertidumbre nos mantendrá en vilo. Nada comparado con la tortura que ocasionará en Oscar, quien nunca sabrá cuándo iremos, o si será trasladado para quién sabe dónde en cualquier momento.

Hoy cuando lo vi distraído me pregunté si le estarían administrando un psicofármaco menos fuerte. Quizás la mesura se deba a que íbamos a visitarlo.

En los días venideros, ¿qué le darán? No nos permiten ver a ningún médico. No sabemos cuáles medicamentos le están imponiendo.

Hoy a Oscar se le iluminó el rostro de pronto. Dijo que anoche había soñado con Miriam. ¡Todavía dispone de ilusiones! Pero mañana... ¡Siguen empecinados en quebrarle la voluntad! Como no lo han logrado a base de torturas psicológicas y físicas (por su enfermedad), parece que pretenden alcanzarlo mediante psicofármacos. Si estoy equivocada, que me demuestren lo contrario. ¿Por qué no me lo quieren dejar ver hasta quién sabe cuándo? ¿Qué le harán durante ese tiempo?

Es necesario que lo dejen salir al exterior para recibir asistencia médica confiable, y posiblemente un trasplante de hígado. Me temo que cuando lo autoricen, será demasiado tarde. / La vida de mi hijo se acorta vertiginosamente, sin que podamos hacer nada. Estamos totalmente desvalidos, ante un totalitarismo absoluto, que decide sobre nuestras vidas y nuestras muertes.

¿Qué pensará el Dr. Carlos Lage, vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba, acerca de lo que está ocurriendo a Oscar, Marta Beatriz Roque y tantos otros prisioneros? Como médico, no me imagino que pueda estar respaldando tan criminales procederes.

* Este artículo, de la madre de Oscar Espinosa Chepe, de 95 años, fue dictado a su nuera, Miriam Leiva.

 

Señalan familiares de Chepe necesidad de que salga del país

LA HABANA, 28 de agosto (www.cubanet.org) - Los familiares de Oscar Espinosa Chepe, que lo visitaron esta mañana en la Sala de la Seguridad del Estado del hospital Carlos J. Finlay de La Habana, lo encontraron de nuevo distraído y decaído, lo que los hizo suponer que le seguían administrando fármacos, aunque no tan fuertes como con anterioridad.

Espinosa Chepe dijo a sus familiares que no tenía apetito. Su sobrina, la doctora Ileana Prieto Espinosa, señaló que había apreciado "una pérdida importante de masa muscular, además de tejido adiposo por la caída de peso. Eso es alarmante".

Agregó la doctora Prieto que no le administran a Chepe Lactulosa, recomendada para pacientes del hígado y que fue entregada por sus familiares en el hospital. Como continúa con estreñimiento, siguen dándole laxantes, que le ocasionan dolores de estómago y no son efectivos. "Tiene color amarillo (de escleróticas de los ojos), característico de los problemas del hígado. Presenta exitema palmar", dijo.

Chepe dijo que le estaban dando seis pastillas diarias, pero no sabía de qué se trataba. Le manifestaron que le han hecho una cura de parásitos con Tinidazol, pues además de oxiuros y amebas, tiene giardias. Le manifestaron que le harán otro ciclo próximamente.

Siguen prohibiéndole a los familiares hablar con los médicos, y por tanto no están informados sobre su estado de salud y el tratamiento impuesto, demanda que volvieron a presentar, dijo la doctora Prieto. También solicitaron que le vuelvan a medir la vista, pues la receta que trajo de Santiago de Cuba no dice la distancia pupilar./

La sobrina de Chepe, que se encuentra muy alarmada por el estado en que se encuentra el prisionero de conciencia, manifestó que es necesario trasladarlo al exterior del país con urgencia, para que pueda recibir tratamiento médico y si fuera necesario un transplante de hígado. "En caso de continuarse perdiendo tiempo, la vida de Oscar continúa acortándose vertiginosamente", expresó.

Dos oficiales de la Seguridad del Estado comunicaron a la esposa de Chepe, Miriam Leiva, que las visitas ya no serían semanales, sino una vez al mes, pero no les dijo cuándo sería la próxima.

 

Retiraron los psicofármacos a Espinosa Chepe

LA HABANA, 23 de agosto (Miriam Leiva / www.cubanet.org) - El periodista independiente y prisionero de conciencia Oscar Espinosa Chepe fue visitado EL pasado martes 21 de agosto en el Hospital Militar Carlos J. Finlay de La Habana por su mamá, de 95 años, su hermana, su sobrina la doctora Prieto, y su esposa, Miriam Leiva.

Oscar comparte una celda con tres prisioneros comunes. No ha tenido contacto con Marta Beatriz Roque ni Francisco Chaviano, prisioneros de conciencia que también se encuentran en la Sala de la Seguridad del Estado.

Oscar ya no estaba bajo los efectos de fuertes psicofármacos como en la visita del 14 de agosto. Dijo que le han informado que está recibiendo medicamentos para curar los parásitos.

Tiene un dolor moderado en el lado izquierdo del estómago, que comunicó a un médico, pero no sabe de qué se trata. Continúa con un proceso de constipación y luego diarrea.

Ningún médico le ha informado sobre su estado de salud ni el tratamiento aplicado.

A la familia no se le ha permitido hablar con ningún médico ni ha recibido ninguna información sobre el estado del paciente y el tratamiento aplicado. Los familiares de Chepe insistieron con el instructor policial que se debía tener acceso a ello.

Ese instructor entregó una receta de graduación de la vista que Oscar tenía entre las pertenencias que habían llevado a Villa Marista (Cuartel de la Seguridad del Estado), cuando fue trasladado a La Habana.

Admitieron la entrega de periódicos y dos libros, así como alimentos: yogourts, frutas, agua mineral.

Preocupa a los familiares la insinuación de que Oscar podría ser trasladado a otro lugar en cualquier momento. Si Oscar regresa a un régimen carcelario riguroso, su vida estará nuevamente en serio peligro.

A principios de julio se presentó una demanda judicial para que a Oscar le confieran Licencia Extrapenal, a fin de trasladarse a su hogar.

El 20 de agosto la mamá de Oscar, Clara Chepe Núñez, entregó en el Consejo de Estado una carta dirigida al presidente Fidel Castro, solicitando autorización para que Oscar pueda trasladarse al exterior para recibir tratamiento médico.

Los familiares de Chepe no confían en la asistencia y el tratamiento médico que él reciba en Cuba, ya que no tienen acceso a información ni poder de decisión, y Se les ha mentido sistemáticamente sobre el estado de salud de Oscar.

 

Administran psicofármacos a Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 14 de agosto (www.cubanet.org) - El periodista independiente y prisionero de conciencia Oscar Espinosa Chepe, gravemente enfermo y hospitalizado en la sala de penados del Hospital Militar Finlay, de La Habana, fue autorizado a recibir la visita, ante un oficial de la Seguridad del Estado, de su madre de 95 años, Clara Chepe Núñez; su esposa, Miriam Leiva; su hermana, Clara Espinosa Chepe y su sobrina la doctora Ileana Prieto Espinosa.

Durante la visita, el periodista encarcelado refirió que el lunes 11 lo había visitado un psiquiatra, a pesar de que él no lo había solicitado y que considera no necesita. Desde entonces, Espinosa Chepe se encuentra decaído y tiene dificultades para hablar y expresarse con coherencia a un ritmo normal. Señaló también que no tiene concentración para leer después que comenzaron a administrarle psicofármacos, que ha tratado que le retiren.

No se permitió a los familiares hablar con ningún médico. El oficial de la Seguridad dijo que el prisionero está en el hospital para chequeo médico, y que él no tenía instrucciones para ello. La doctora Prieto le dijo que tenían que cesar las pastillas para el sistema nervioso. El oficial respondió que lo informaría al mando.

Espinosa Chepe se encuentra actualmente con otros dos presos en una celda sin ventilación, pues las ventanas sólo se pueden abrir un pequeño espacio. El servicio sanitario no tiene agua. Los guardias se la suministran. El oficial de la Seguridad manifestó que la situación es igual para todos los prisioneros, pues la sala tiene malas condiciones y deben repararla.

Los familiares de Espinosa Chepe se encuentran muy preocupados ante la insistente medicación de pastillas depresivas.

 

Familiares de opositor enfermo logran visitarlo

LA HABANA/11 de Agosto del 2003
Agence France Presse

Familiares del economista cubano Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años de cárcel por la acusación de atentar contra la seguridad del Estado, pudieron visitar ayer al disidente en un hospital de La Habana, tras 51 días sin ningún contacto personal, informó su esposa, Miriam Leiva.

''Pude verlo por una hora. Lo encontré decaído físicamente, pero con la moral muy elevada'', dijo Leyva, quien desde que su marido fue arrestado en marzo pasado, junto a otros 74 opositores, en la mayor redada contra la disidencia interna en varias décadas, ha exigido a las autoridades que le den adecuada atención médica.

Espinosa Chepe, de 62 años de edad, que trabajaba como periodista independiente cuando lo detuvieron, padece una cirrosis hepática, ''enfermedad irreversible, pero que se ha visto agravada por las deplorables condiciones de reclusión'' que sufrió en los últimos meses, señaló Leiva.

Luego de ser sometido a juicio sumario en abril pasado, lo condenaron a 20 años de cárcel y lo enviaron a una prisión en Guantánamo, casi 1,000 kilómetros al este de La Habana, donde reside.

Los insistentes reclamos de sus familiares, de organismos humanitarios internacionales y de varios gobernantes extranjeros, lograron finalmente que Espinosa Chepe fuera trasladado a un hospital militar en La Habana, donde Leiva pudo ''entregarle algunos alimentos y jugos de frutas'', según dijo.

Ayer pudo ver a su esposo por primera vez desde el 19 de junio, según denunció, y lo encontró ''pálido, demacrado y con sus piernas inflamadas'', síntomas de la enfermedad crónica que padece.

El detenido, declarado ''preso de conciencia'' por Amnistía Internacional, sólo podía recibir visitas una vez cada tres meses, de acuerdo con lo dispuesto por las autoridades, pero, según explicó Leiva, mientras se encuentre en el hospital militar de La Habana, le permitirán una visita por semana.

Leiva se enteró de que su esposo había sido trasladado a la capital cubana la madrugada del viernes pasado, cuando llamó por teléfono a un nosocomio de Santiago de Cuba, en el cual Espinosa Chepe se encontraba recluido desde hacía unos meses.

''Lo trasladaron porque la noche del jueves se sintió muy mal'' y su situación era crítica, sostuvo Leiva, quien admitió que en los últimos meses ``se habían esmerado un poco más en darle atención médica y mejorar su alimentación''.

Sin embargo, Leiva expresó su preocupación cuando un oficial de la seguridad del Estado le comunicó que Espinosa Chepe continuaba bajo jurisdicción de Santiago de Cuba y que podría ser trasladado nuevamente al extremo oriental de la isla, en cuanto se le vea una mejoría.

La familia sigue exigiendo que lo mantengan en La Habana; que le den una licencia extrapenal (para cumplir sentencia en su domicilio) o que le permitan su salida al exterior del país para recibir tratamiento médico, según precisaron en un comunicado.

Espinosa Chepe fue integrante del equipo económico adjunto a Castro entre 1964 y 1965, cuando fue separado de su cargo por exponer ideas ''inapropiadas'' para un gobierno socialista, relató a la AFP su madre, Clara Chepe.

Luego fue consejero económico en la embajada cubana en Yugoslavia, y en 1987 pasó al Banco Nacional. En 1992 se desvinculó del gobierno.

 

Trasladado Chepe a hospital militar de La Habana

LA HABANA, 10 de agosto (www.cubanet.org) - Este viernes los familiares de Oscar Espinosa Chepe llamaron al Hospital Ambrosio Grillo, como todos los días, donde les informaron que Oscar había sido trasladado para La Habana en horas de la tarde.

Inmediatamente, su esposa, Miriam Leiva, se comunicó con el Cuartel General de la Seguridad del Estado para conocer dónde se encontraba Oscar Espinosa Chepe. Le informaron que en el Hospital Militar Finlay, de La Habana.

En horas de la noche, Oscar pudo llamar por teléfono e informarle a Miriam que el jueves 7 de agosto, en horas de la tarde, se había sentido muy mal, y que en el vuelo de las once de la noche lo trasladaron a La Habana.

En la madrugada de este viernes Oscar llegó al Hospital Militar Finlay de La Habana, donde se encuentra.

El domingo 10 de agosto, su esposa, Miriam Leiva, la doctora. Ileana Prieto Espinosa y un nieto de Oscar lo visitaron en la Sala de la Seguridad del Estado del Hospital Finlay, durante una hora. Le dejaron jugos, frutas y algunos artículos de aseo personal.

El oficial ahora a cargo de Espinosa Chepe comunicó que tiene visita todos los jueves, mientras esté en ese Hospital, aunque recalcó que el periodista independiente sigue ubicado en la prisión Boniatico, de Santiago de Cuba, y que por tanto, cuando se decida sería enviado nuevamente allí.

Situación de salud de Oscar Espinosa Chepe:

Síntomas de crisis hepática: Está delgado, pálido y coloración amarilla; tiene edemas (inflamación) en las piernas y dijo a sus familiares encontrarse asténico (decaído).

Además, Chepe tiene sangre en las heces fecales, y hace deposiciones con gusanos verdes (desde que estaba en Boniatico (del 4 al 12 de julio). También le detectaron otros parásitos en el hospital Grillo, de Santiago de Cuba: Oxiuros y amebiasis. Recibió un ciclo de tratamiento con MEVENDAZOL, y no otros medicamentos para las amebas.

Asimismo, el prisionero de conciencia tiene anemia, reconocida por el doctor Mesa. Actualmente se encuentra si ninguna medicación en el Hospital Finlay

Los familiares de Chepe no pudieron ver a ningún médico. Como explicación, se les dijo que como era domingo no había ninguno, pues el pase de visita de los médicos había sido muy temprano.

Miriam Leiva, esposa de Chepe pide que se mantenga comunicación con la Sala de Penados de la Seguridad del Estado para conocer evolución de Oscar, y manifestó estar muy preocupada, pues las condiciones de detención de Chepe se mantienen iguales, con amenazas de regresarlo a celda tapiada en solitario en Boniatico.

 

Un preso político en estado crítico
LA HABANA
9 de Agosto del 2003

EFE
El disidente cubano Oscar Espinosa Chepe, condenado a 20 años de cárcel, fue trasladado en estado crítico al hospital militar de La Habana para recibir atención médica, según explicó ayer su esposa, Miriam Leiva.

Espinosa Chepe, de 62 años, sufre una cirrosis hepática que se agravó desde su ingreso en prisión, dijo Leiva, que aún no ha podido ver a su marido.

Oscar Espinosa Chepe, uno de los 75 disidentes cubanos condenados en abril, fue ingresado en la prisión de Guantánamo, pero su estado obligó a su traslado al hospital provincial de la ciudad.

El pasado mayo, ingresó en el hospital Ambrosio Grillo de Santiago de Cuba, aunque, según denunció Leiva, entre el 4 y el 12 de julio estuvo en una celda en solitario en la prisión santiaguera de Boniatico, ``donde se complicó aún más la enfermedad''.

Ante la gravedad de su estado, dijo Miriam Leiva, volvió a ser ingresado en el Ambrosio Grillo, desde donde fue trasladado ayer al hospital militar de La Habana.

''Oficiales de Villa Maristas me informaron hoy [día 8] de que lo trasladaron ayer [día 7], pero que no puedo verlo hasta que me avisen'', declaró.

La familia de Oscar Espinosa había insistido en los últimos meses en pedir su traslado a un hospital de la capital cubana por considerar que la gravedad de su enfermedad requiere una atención especializada.

Según Leiva, su esposo ha perdido más de 20 kilos y su cirrosis hepática ''está en fase terminal'', complicada con anemia, multiparasitismo y sangrado.

Organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, declararon presos de conciencia a los opositores condenados.

 

Oscar Espinosa Chepe de nuevo en hospital sin condiciones

LA HABANA, julio 14, 2003 (Miriam Leiva / www.cubanet.org) - El Dr. Gamboa y el Dr. Mesa olvidaron el juramento hipocrático y perdieron los "corajes", cuando el 4 de julio dieron alta médica a Oscar Espinosa Chepe para que fuera enviado a una celda tapiada en solitario, en la prisión Boniatico.

Sabían que padecía cirrosis hepática, complicada con otras afecciones por no tratarse la crisis surgida desde abril en Villa Marista. Pero en Cuba todos tenemos miedo; unos lo controlamos, otros sucumben miserablemente.

El oficial Lorenzo, polea transmisora, pretendía imponer a Oscar "pruebas médicas" como condición para permanecer en el hospital. El aceptó una prueba de colon por enema, con la contaminada agua (que ojalá haya sido hervida). Durante cuatro días le estuvieron introduciendo los enemas; sin alimentación adecuada y sin sus familiares cerca.

Después de esa "prueba", Oscar prefirió ser trasladado a la "Antesala de la Muerte", como popularmente se conoce Boniatico. Nada más premonitorio en el caso de Chepe.

Cuando visité ese lugar, junto a la Dra. Prieto Espinosa, no se nos permitió verlo. Tan depauperado estaba el 19 de junio, última ocasión en que conversamos por media hora en Ambrosio Grillo, que salí en verdadero estado de shock por primera vez en mi vida.

El 7 de julio solicitamos verlo en Boniatico. No nos lo permitieron.. Hoy, 13 de julio, le autorizaron llamarme para informar que le querían hacer un "estudio renal" en el Ambrosio Grillo, donde se encuentra. Tiene la creatinina alta y la hemoglobina baja...

También estará en manos de los doctores Gamboa y Mesa, y posiblemente muy supervisado por el oficial Lorenzo...

Cuando he podido hablar brevemente con Oscar, me ha insistido en que no sintamos odio ni rencor, pase lo que pase. La impotencia ante la injusticia y el dolor físico y psíquico intencionalmente causados hace difícil perdonar tanto. Pienso que eso lo enaltece aún más a él, y exige más de mí. En cuanto a los otros, la conciencia propia y la providencia divina los juzgarán y condenarán.

Oscar debe ser traído de inmediato a un Hospital de La Habana, con mínimas condiciones para un paciente en tan delicado estado de salud. Dentro de poco, será demasiado tarde.


Espinosa Chepe en la "antesala de la muerte" de Boniatico

LA HABANA, 9 de julio, 2003 (Miriam Leiva) - Oscar Espinosa Chepe fue enviado a una minúscula celda, en la prisión Boniatico, en Santiago de Cuba, a unos 850 kilómetros de La Habana, el 4 de julio, a pesar de su crisis de salud.

Desde el 31 de mayo se encontraba en el Hospital Ambrosio Grillo de esa ciudad, donde las condiciones sanitarias son deplorables. A Oscar le advirtieron que si no aceptaba realizarse las pruebas que ellos demandaban, sería enviado a Boniatico, popularmente llamada "La Antesala de la Muerte", debido a sus terribles condiciones.

Oscar permitió una prueba de colon por enema, el 30 de junio, pero después no aceptó ninguna más. Desde ese día traté de hablar por teléfono con el doctor, pero no me respondía. Un militar me dijo que las pruebas se habían detenido debido a que faltaba algún componente, lo que me pareció extraño y carente de veracidad.

Al parecer, Oscar prefirió estar en esa terrible celda que someterse a los exámenes en condiciones sanitarias que podrían inocularle otras enfermedades, aunque no fuera el propósito.

Visité la prisión de Boniatico el 7 de julio, y la doctora Ileana Prieto Espinosa, su sobrina, habló con tres médicos del lugar. Ellos le mostraron las conclusiones de los doctores del Ambrosio Grillo: Según las pruebas realizadas, y la tomografía, posiblemente Oscar padece cirrosis hepáticas. A pesar del miedo, se atrevieron a decirlo.

No obstante, Oscar ha sido enviado a Boniatico, sin medicamentos. Todas las medicinas que habíamos entregado desde su detención en Villa Marista el l9 de marzo, se quedaron en A. Grillo.

Desde el viernes 4 de julio hasta el martes 7 de julio, Oscar no recibió ningún medicamento, ni siquiera para su hipertensión. El me dijo el sábado 5, cuando le permitieron llamar, que sus piernas estaban inflamadas (síntoma de padecimiento hepático) y que tenía diarrea.

El director de la prisión aceptó efectos personales y medicinas para el hígado y el estómago, pero no comida. No pudimos ver a Oscar.

Considero que no quisieron que lo viéramos, debido a su mal estado. Cuando lo vimos el pasado 19 de junio, había perdido unas 45 libras, padecía una crisis del hígado, además de tener sangre en sus heces fecales. Su aspecto ya era deprimente.

La doctora Prieto y yo estimamos que si se le mantiene por más tiempo en esa terrible situación un desenlace fatal podría producirse en pocas semanas.

Oscar pudo llamarme el 8 de julio. Me dijo que había recibido las medicinas, pues los médicos lo visitaron, y los artículos personales, pero no las cartas ni la foto, y que la próxima visita sería el sábado 9 de agosto. Añadió que ha sido tratado correctamente por los militares.

Oscar debe traerse a un hospital en La Habana, donde existan condiciones adecuadas para un paciente en tan delicado estado de salud.

Sospecho que cuando las autoridades cubanas acepten hacerlo será para impedir que fallezca en prisión, a fin de evitar la repercusión internacional.

Mientras tanto, minan su salud, y lo hacen padecer para que muera lenta y dolorosamente.


Pide solidaridad la madre de Oscar Espinosa Chepe

La anciana madre del periodista independiente y prisionero político Oscar Espinosa Chepe, Clara Chepe Núñez envió una carta en busca de solidaridad a Cornelia Streeter, una madre norteamericana que logró que el gobierno de Cuba le entregara a sus dos pequeños hijos, secuestrados en Cuba por su padre.

La Habana, 30 de junio del 2003/

Sra. Cornelia Streeter
Boston, Massachussets
Estados Unidos de América

Estimada Sra. Streeter:

La felicito por haber recuperado a sus niños. Comprendo cuánto habrá sufrido desde que le fueron secuestrados.

Precisamente por haber sido privada del contacto y noticias sobre sus hijos, pienso que entenderá Usted mi dolor.

OSCAR ESPINOSA CHEPE, de 62 años de edad, con crisis de cirrosis hepática y otras posibles complicaciones, es un prisionero de conciencia condenado a 20 años de cárcel en abril pasado.

YO CUENTO 95 AÑOS DE EDAD y estoy en pleno goce de mis facultades mentales. Sin embargo, el Gobierno de Cuba, que afortunadamente tanto la ha ayudado a Usted, no me permite mantener comunicación con mi hijo para conocer cómo se siente y qué atención médica está recibiendo.

¿Acaso eso no es también "una vida azarosa y llena de peligros para la salud física y mental" de mi hijo y mía?

Oscar se encuentra en el Hospital Ambrosio Grillo de Santiago de Cuba, a unas 800 millas de nuestro hogar en La Habana. Ese hospital NO cuenta con los requerimientos médicos y sanitarios adecuados para atender un paciente en tan delicado estado de salud. Además, se le ha advertido que será enviado a una minúscula celda en solitario, en la prisión de Boniatico en esa ciudad, cuando se decida.

¿Por qué se niega a Oscar tratamiento medico en un hospital de La Habana, y se nos priva de comunicación e información asidua?

Le ruego que Usted y sus amigos se interesen con el Gobierno de Cuba acerca de este caso también de carácter humanitario como el suyo, en el que están comprometidas las vidas de dos seres humanos: la de Oscar y la mía.

Les deseo toda la felicidad y la salud que se merecen Usted y sus pequeños.
Clara Chepe Núñez


Empeora la salud de Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 28 de mayo (Miriam Leiva / www.cubanet.org) - Luego de conocer por amigos de Guantánamo que Oscar Espinosa Chepe no se encontraba en la Prisión Provincial, el día 16 de mayo me comuniqué por teléfono con el Mayor Guillermo, su director, quien me dijo que Oscar había sido trasladado al Hospital Provincial para confirmar el criterio médico entregado por la Dra. Ileana Prieto Espinosa, especialista de Primer Grado de Medicina Interna, su sobrina (no disidente).

El 22 de mayo, en la prisión, ambas nos reunimos con el Mayor Guillermo, quien nos recibió sonriente, y dijo: "Oscar goza de perfecta salud. No tiene cirrosis hepática, confirmado por biopsia realizada mediante una laparascopía". Se encontraba presente un oficial de la Seguridad del Estado.

Señalé que ellos corrieron un grave peligro, pues Oscar había sufrido un paro respiratorio durante una laparascopia, y debían haber consultado a la familia. También dije que el oficial investigador Leonel me había dicho en La Habana hacía unos días que en Guantánamo un hombre respondía por la vida de Oscar. A ello yo respondí que difícilmente alguien pudiera hacerlo en las condiciones carcelarias de Guantánamo, y que era injusto con cualquier personal ponerle en la mano semejante hierro caliente.

La doctora Prieto, por su parte, señaló que en tan pocos días, en las condiciones normales cubanas, era imposible contar con el estudio histológico de la supuesta biopsia, y pidió hablar con los médicos.

El Mayor Guillermo también me comunicó que debido a que yo había ido ahora a Guantánamo, por Oscar estar sometido a régimen de mayor severidad, se suspendía la visita del l4 de julio para el 28 de agosto. La reglamentaria anterior de dos horas había sido el 7 de mayo, por lo que deberán transcurrir más de tres meses y medio sin tener noticias de un hombre en crítico estado de salud. El Mayor también reiteró que no permitiría ver a Oscar. Aseguró que al día siguiente podríamos reunirnos con la Dra. Olaisi, quien atiende el Destacamento 3-A, donde hasta entonces se había encontrado Oscar.

Pasamos el 23 de mayo desde las 9 de la mañana hasta las 1:30 de la tarde pidiendo ver a la Dra. Olaisi y al Mayor. Finalmente éste envió un mensaje de que nos atendería él u otra persona en breve.

Nos recibió el Capitán Jefe de los Servicios Médicos de la Prisión, quien leyó el informe del Hospital Provincial, donde Oscar ya había sido dado de alta el 21 de mayo. No había estudio del hígado, en el ultrasonido no se veía, posiblemente por las adherencias que se le han producido luego de operaciones, y de las que ya se tenía conocimiento, pero los parámetros de análisis sanguíneo daban alteración.

Cuando por fin llegó la Dra Olaisi pudimos conocer que Oscar había sido ingresado, pues durante tres días reportó sangre color chocolate en las heces fecales. Resultó evidente que no habían llevado el resumen de la Hoja Clínica del Hospital Fajardo entregado por nosotras ni el diagnóstico de la Dra. Prieto, acerca de la crisis hepática comenzada en Villa Marista y que había motivado que a nuestra insistencia fuera ingresado en el Hospital Militar de La Habana, donde no se le practicó ninguna prueba ni se le ordenó ningún, y fue enviado a Guantánamo.

El Capitán analizó con la Dra. Prieto esos antecedentes y coincidió en que Oscar era un paciente de alto riesgo, por lo que al día siguiente habría una reunión con el médico clínico del Hospital.

En la mañana del 24 de mayo nos reunimos, y los tres médicos coincidieron en la necesidad de mantener a Oscar en el Hospital para pruebas y tratamiento. El día anterior había sido devuelto a la prisión en horas de la tarde, y por la noche de nuevo llevado al Hospital.

Coincidieron en que el sangramiento constituía un serio problema adicional, junto con diarreas y el stress al que está sometido. Al ser examinado por el Capitán y la Dra. Prieto, Oscar presentaba síntomas alarmantes, como íctero (color amarillo), palidez, falta de apetito, edemas inflamación en las piernas, y manifestaba sentirse el hígado y el bazo inflamados. Nada de eso existía al ser él internado en el Cuartel General de la Seguridad del Estado, el 19 de marzo. Su problema hepático estaba controlado entonces.

La Dra. Prieto considera que en caso de comprobarse en una gastrodeudenoscopía la existencia de várices esofágicas secundarias a la hipertensión portal por la cirrosis hepática, el pronóstico de Oscar sería mucho más sombrío, y requeriría tratamiento más especializado aún.

De no existir várices esofágicas, y ser la gastrodudenitis la causa del sangramiento digestivo alto, sigue existiendo un riesgo de empeoramiento de la insuficiencia hepática y, por lo tanto, para su vida.

Los médicos de Guantánamo nos aseguraron que Oscar sería mantenido en el Hospital Provincial, y evaluado por diferentes especialistas, de gastroenterología, urología y oftalmología. El internista que hasta ahora lo ha atendido, coordinará todos sus exámenes por las diferentes especialidades.

Sin embargo, señalaron que por el momento no podrían hacer los estudios, ya que en Guantánamo estaba lloviendo, y el agua llega al hospital contaminada. Solamente se están realizando análisis elementales de sangre, de extrema urgencia.

Como sacaron a Oscar hacia un comedor de la sala-prisión, a fin de que el Capitán Médico y la Dra. Prieto lo examinaran, se me permitió verlo por alrededor de 5 minutos.

Debido a todo lo señalado, considero que no existen condiciones elementales en el hospital provincial de Guantánamo para atender a un paciente de tan alto riesgo como Oscar Espinosa Chepe, y demandamos que sea trasladado de inmediato a La Habana, a fin de que se le brinde una atención adecuada.

Si lo regresan a prisión, él deberá enfrentar el internamiento en celda solitaria, de mínimo espacio, sin sol, con mosquitos, agua contaminada, y pésima alimentación.

Aunque tiene derecho a llamar por teléfono, todavía no se le ha brindado esa posibilidad, de manera que no podrá mantener informada a su familia sobre su estado de salud y la atención que estuviera recibiendo.

En la sala de lo penal del Hospital Provincial hay teléfono. El podría hacer llamada revertida, si el equipo no fuera de tarjeta.

Mantener a Oscar Espinosa Chepe en Guantánamo resultará una sentencia de muerte más o menos inmediata.


Carta al Papa de la madre de Espinosa Chepe

LA HABANA, 20 de mayo
Papa Juan Pablo II
Ciudad del Vaticano

Querido Santo Padre:

Ruego su bendición e intermediación ante el Gobierno de la República de Cuba para mi hijo, Oscar Manuel Espinosa Chepe, de 62 años de edad y seriamente enfermo; economista y periodista independiente, quien fuera sentenciado a 20 años de cárcel en la Causa 11 del 2003, el 6 de abril pasado, a fin de que sea liberado, o puesto en prisión domiciliaria, o se le permita salir del país para recibir atención médica.

Oscar se encuentra en la Prisión Provincial de Guantánamo, a unos 900 kilómetros de La Habana, donde reside, a pesar de padecer cirrosis hepática, hipertensión arterial, hernia hiatal, gastrodeudenitis crónica. Ha presentado pólipo adenomatoso tubular en recto, resecado por endoscopia, problemas en la próstata y la retina, y sacrolumbagia de espina bífida, que deben ser chequeados periódicamente.

En la prisión de Guantánamo, el agua para beber y asearse está contaminada; hay muchos mosquitos, la alimentación es pésima y escasa. Ha padecido diarrea.

Al momento de ser trasladado a esa prisión desde el Cuartel General de la Seguridad del Estado (Policía Política), había perdido unas 25 libras (11 kilos) de peso; mostraba íctero, edemas en los miembros inferiores y temblor. Esos problemas no estaban presentes al momento de su detención el 20 de marzo.

Esos síntomas fueron comunicados a las autoridades de la Seguridad del Estado por la Dra. Ileana Prieto Espinosa, especialista de Primer Grado de Medicina Interna, su sobrina, no opositora al Gobierno. También se entregó un resumen de su Hoja Clínica del Hospital Fajardo.

La sintomatología fue consecuencia del estrés psíquico al que Oscar estuvo sometido durante los intensos y continuados interrogatorios, la estancia en una celda tapiada de 2 metros por 3 metros, compartida con dos prisioneros comunes y la mala alimentación.

Mi hijo es un hombre pacífico, quien solamente ha expresado sus ideas, y propuesto medidas que contribuyan a sacar a nuestra Patria de la crisis económica y social para beneficio del pueblo de Cuba de la crisis económica y social para beneficio del pueblo de Cuba, las cuales puede ejecutar el actual gobierno.

De persistir las condiciones carcelarias que Oscar sufre, no creo que él pueda mantenerse con vida mucho tiempo.

Yo soy una anciana de 95 años de edad, en pleno goce de mis facultades mentales.

Bendíganos, Santo Padre, una vez más a todos los cubanos, y especialmente a las 75 pacíficas personas que fueron enviadas a prisión en muy difíciles circunstancias en marzo del presente año.

Confío en que Usted atenderá mi ruego,
Clara Chepe Núñez


Sigue deteriorándose la salud de Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 2 de mayo (Miriam Leiva / www.cubanet.org) - Oscar Espinosa Chepe, economista y periodista independiente recién condenado a 20 años de prisión, se encuentra encarcelado a más de 900 kilómetros de La Habana, donde él reside, a pesar del deterioro progresivo de su enfermedad del hígado.

En la prisión provincial de Guantánamo el agua está contaminada. Una persona saludable puede contraer hepatitis, diarrea y otras enfermedades al beberla. Los mosquitos pican constantemente, y enjambres de moscas vuelan y se posan sin compasión. Magras raciones de arroz y chícharos mal cocidos constituyen la alimentación diaria./ Chepe durmió en el suelo varios días a su llegada al penal. En el mismo espacio cohabita con 26 prisioneros comunes Se encuentra incomunicado de los demás presos políticos.

Él padece diarreas -síntoma nuevo-, presión arterial elevada, gastritis, hernia diatal (tórax), y deficiencia hepática debido a su antecedente de cirrosis, que estaba controlada al momento de su detención el 19 de marzo.

La crisis hepática se ha presentado después de la pérdida de más de 25 libras de peso, y se manifiesta en color amarillo y piernas inflamadas. Estos síntomas están directamente relacionados con las duras condiciones a las que fue sometido en el cuartel general de la policía política, Villa Marista, donde estuvo confinado en una celda tapiada de 2 metros por 3 metros, con un pequeño orificio para la entrada de aire y luz, y un diminuto baño con putrefacta agua corriente durante sólo algunas horas al día. Los intensos interrogatorios día y noche resultaron muy estresantes. La alimentación era muy mala. Se añade el prolongado viaje en ómnibus de más de 30 horas hacia el lugar de reclusión.

Oscar llegó a Guantánamo procedente del hospital militar de La Habana, donde había sido internado durante cuatro días a instancias de su médico, la doctora Ileana Prieto Espinosa, especialista de primer grado en la unidad de cuidados intensivos del hospital Fajardo, quien lo había visitado en Villa Marista y diagnosticado la crisis hepática. No obstante, no se le practicó chequeo clínico, pues según el médico militar no valía la pena, ya que sería trasladado a prisión pronto.

Antes de salir de La Habana, yo, su esposa no fui autorizada a entregarle artículos esenciales para su estancia en prisión. Por tanto, el 28 de abril, tan pronto se me permitió, viajé a Gunatánamo y le llevé un cubo, sábanas, leche en polvo y otros productos. Nuestra conversación duró media hora.

En la penitenciaría del lugar, conversé brevemente con el director, mayor Guillermo, a quien expliqué la situación de salud de Chepe. También la doctora Prieto solicitó hablar con el médico del destacamento 3-A, donde él está encarcelado, a fin de entregarle copia del resumen de la historia clínica, explicarle sus antecedentes y el diagnóstico de su estado actual. No nos permitieron dejarle los medicamentos que llevábamos. También informamos la situación al reeducador Paulino, a cargo del destacamento.

En la mañana del 29 de abril sostuvimos la reunión con la doctora Olaisi.

El prisionero y sus familiares son castigados por igual en Cuba. En un país donde el transporte es casi inexistente, llegar a Guantánamo constituye una verdadera Odisea. Incluso en la propia ciudad, trasladarse requiere coche a caballo o "bicitaxi". Aunque se dice que los reclusos pueden realizar llamadas, el teléfono está descompuesto.

El próximo 7 de mayo regresaré a Guantánamo para la visita programada al destacamento 3-A y, por tanto, a Chepe. Pero la próxima visita probablemente será el 14 de julio, o sea, dentro de más de dos meses. Hasta entonces, pasaremos el calvario de desconocer su estado de salud.

Cuando se piensa en las terribles condiciones que enfrenta un hombre con una salud tan quebrantada, no puede evitarse sospechar de las intenciones de su confinamiento en Guantánamo. El desenlace está bien previsto.

NOTA:
1) Los apellidos de lo oficiales no se citan, porque en Cuba es práctica del Ministerio del Interior no brindarlos.
2) Oscar Espinosa Chepe, de 62 años, economista y periodista independiente, fue sentenciado a 20 años de cárcel el 6 de abril después de un "Juicio Sumarísimo". Fue detenido el 19 de abril en medio de la oleada represiva contra 75 pacíficos periodistas independientes, activistas de derechos humanos y opositores. Chepe no pertenece a ningún partido político, organización o grupo. Apoyó el Proyecto Varela y a la coalición Todos Unidos.


Continúa sin asistencia médica Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 23 de abril (UPECI / www.cubanet.org) - El economista y periodista independiente Oscar Espinosa Chepe, ingresado desde el domingo 20 en el Hospital Militar Carlos J. Finlay debido a su crítico estado de salud, continúa sin tratamiento médico, informó su esposa, Miriam Leiva Viamonte.

Según explicaron las autoridades a Espinosa Chepe no le han realizado pruebas médicas ni puesto tratamiento porque está en trámite de traslado hacia una penitenciaría.

Por otra parte, desde Camagüey Maidelyn Guerra Arencibia, esposa del periodista independiente Mario Enrique Mayo, hizo un llamado a las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales sobre la situación de su esposo y de Normando Hernández, director de la agencia de prensa independiente APLA, Alejandro González y Alfredo Pulido, quienes fueron trasladados a una pequeña celda donde se encuentran hacinados.


Se deteriora aceleradamente la salud de Oscar Espinosa Chepe

LA HABANA, 20 de abril (Miriam Leiva / www.cubanet.org) - Oscar Espinosa Chepe, economista y periodista independiente, condenado a 20 años de prisión por el delito de expresar sus ideas y desear el bienestar del pueblo cubano, permanece sin tratamiento médico en el cuartel general de la policía política de Cuba, Villa Marista.

A pesar de mis múltiples alertas a las autoridades de la policía política acerca del progresivo deterioro de la salud de Oscar, no han tomado ninguna precaución. La última ocasión fue el 16 de abril. El viernes 18 asistí al cuartel general por haber sido citada, y me expresaron que Chepe se encontraba bien de salud.

Me acompañó la doctora Ileana Prieto Espinosa, médico intensivista, especialista de primer grado de Medina Interna en la UTI del hospital Fajardo, en la ciudad de La Habana. La doctora Prieto es sobrina de Chepe y sigue sus padecimientos desde hace años.

El oficial Leonel y el instructor Eric nos manifestaron que Oscar tenía inflamados los pies. La doctora Prieto diagnosticó signos de insuficiencia hepática aguda, que no existían clínicamente antes de su detención.

Señaló la doctora Prieto que los síntomas que presenta su tío -íctero (subíctero), edemas blandos (hiperproteinemia) en los miembros inferiores, mácula hemorrágica (púrpura en pierna derecha) y eritema palmar- son rasgos de insuficiencia hepática por estrés de toda índole, abrupto cambio de alimentación y constipación.

Recomendó que se evaluara el grado de insuficiencia hepática y se le tratara en un centro hospitalario. Se entregó el resumen de la hoja clínica del paciente.

Desde el principio de la detención se había facilitado por escrito el tratamiento que debía seguirse en aquel momento, así como los medicamentos.

En la mañana de ayer, 19 de abril, me comuniqué telefónicamente con el instructor Carlos, quien me manifestó que Oscar se encontraba mejor y que la inflamación de las piernas había cedido, ya que había levantado las piernas.

No conforme con esa información, a las cuatro de la tarde fui a Villa Marista con la doctora Prieto, y solicitamos ver al instructor. Luego de intentar convencernos de que desistiéramos, se presentó el instructor con la doctora Lizette.

La doctora señaló que aún no había visto a Chepe. Traía en sus manos el resumen de la hoja clínica y las recomendaciones de la doctora Prieto, quien aprovechó para explicarle los antecedentes del paciente y la sintomatología actual.

La médico del cuartel general dijo que trataría de mejorar la dieta, pero se le insistió que el caso era grave y debía someterse a análisis clínico por un especialista en una institución hospitalaria.

La doctora Lizette dijo que examinaría al paciente y haría las recomendaciones pertinentes.

En la mañana de hoy, domingo 20, traté infructuosamente de comunicarme con el instructor Carlos. Alrededor del mediodía, éste informó que Oscar Espinosa Chepe había sido trasladado al Hospital Militar de Marianao.

Los familiares de Chepe desconocemos en qué condiciones se encuentra, pues no se nos ofrece información, y tememos que hayan decidido trasladarlo muy tarde.


La tortura en Cuba
Miriam Leiva

LA HABANA, abril (www.cubanet.org) - Hoy, martes 15 de abril, visité durante 20 minutos a mi esposo, Oscar Espinosa Chepe, en su confinamiento del cuartel general de la Seguridad del Estado, Villa Marista, en La Habana. Su estado físico es deplorable. Ha bajado unas 30 libras desde su reclusión allí el 19 de marzo. Su color es típico de las personas con problemas hepáticos crónicos sin tratamiento ni alimentación adecuados. Su padecimiento de pólipos rectosigmoide se resiente, pues las pastillas y supositorios entregados por mí el 1 y el 8 de abril, respectivamente, no le son suministrados.

La doctora que atiende a los reclusos le dice que siente mucho no poder entregárselos, ya que ella responde a una cadena de mandos, y el instructor que "atiende" a Chepe no se lo autoriza.

No pude conversar con dicho instructor, pues me dijeron que no se encontraba en el lugar. Pero hay más, desde el 8 de abril Oscar no ha podido plantearle sus problemas, debido que no responde a sus solicitudes de entrevista.

El champú para su fuerte caspa, que yo llevara hace más de tres semanas, tampoco se le ha entregado. Además, la doctora le ha recomendado que lo utilice para la erupción que tiene en la cara, pero ella no puede dárselo./ Le comenté a Chepe que el 14 de abril yo había presentado una solicitud al Fiscal General de la República a fin de que sea trasladado del "Centro de Instrucción" a un establecimiento penitenciario, ya que él ha sido juzgado y sentenciado. Lo mismo hicieron esposas de otros condenados.

Se alegró mucho. Por fin pudo narrar, a pesar de la presencia de un oficial, que se encuentra en una minúscula celda tapiada, donde casi no se puede mover por estar superpoblada con tres criminales comunes. Sólo una pequeña abertura permite un mínimo de claridad y aire.

La precaria salud de Oscar Espinosa Chepe es bien conocida por las autoridades cubanas. Yo entregué al instructor de Villa Marista copia de su tratamiento actual.

Si bien la doctora le administra vitaminas y medicamentos para la hipertensión, sus jefes pasan por alto padecimientos fundamentales.

Ciertamente, no se puede aspirar en las condiciones de Cuba a que se cumplan las prescripciones dietéticas. Pero al menos podrían suministrarle las requeridas para su constipación, que puede acarrearle serios problemas de complicación hepática, digestivos, gastrointestinales y de los pólipos rectosigmoides.

Para un hombre incomunicado, a merced de los caprichos del sistema represivo cubano, ¿acaso no constituye este tratamiento una forma de tortura?

Quizás su muerte no sea súbita debido a la hipertensión, pero sí podría ser lenta y muy dolorosa.


Veinte horas de juicio sumario

LA HABANA, 4 de abril (Ernesto Roque / www.cubanet.org) - A las cinco de la mañana de este viernes, y luego de 20 horas, quedó concluso para sentencia el juicio sumario seguido contra los periodistas independientes Oscar Espinosa Chepe y Héctor Maseda, y los opositores pacíficos Héctor Palacios Ruiz, Osvaldo Alfonso Valdés, Marcelo Cano y Marcelo López.

Para los acusados en la causa 351/03 el fiscal pidió cadena perpetua para Héctor Palacios y Osvaldo Alfonso; 20 años para Oscar Espinosa Chepe y Héctor Maseda, 18 para Marcelo Cano y 15 para Marcelo López.

Al juicio, que se celebró en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado del tribunal de Boyeros y Tulipán, en la capital, sólo pudieron entrar familiares autorizados por el tribunal, y no tuvo acceso la prensa extranjera acreditada en la isla ni funcionarios del cuerpo diplomático interesados en participar como observadores.

Oscar Espinosa Chepe dijo a los miembros del tribunal: "Me sacaron de mi celda y pensé que sería a un interrogatorio; fue entonces que me enteré de que me celebrarían el juicio", según manifestó Laura Pollán, esposa del periodista independiente Héctor Maseda.

Por su parte, Héctor Maseda, que también es vicepresidente del Partido Liberal Democrático de Cuba, declaró: "Siempre fui, soy y seguiré siendo un liberal".

La fiscalía presentó como testigos a dos agentes encubiertos, que declararon en contra de los acusados.